El declive de la industria argentina parece no encontrar fin. En febrero, la utilización de la capacidad instalada industrial en nuestro país alcanzó un piso de 54,6%, según el INDEC.
Este nivel es 4 puntos menor que hace un año (58,6%) y más de 10 puntos por debajo del mismo mes de 2023 (65%).

Este desplome es consecuencia directa del programa económico aplicado por el gobierno de Javier Milei: apreciación del tipo de cambio, apertura comercial y pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.
El resultado es cada vez más alarmante: desde la asunción de Milei a enero de este año, se perdieron en la industria 68.858 puestos de trabajo asalariados registrados, y 2.894 empresas de ese sector bajaron sus persianas.
En el último año, el 75% de los rubros empeoraron, mientras solo un 25% logró repuntar.
Los que mejoraron fueron “Edición e impresión”, “Refinación del petróleo” y “Sustancias y productos químicos”. Sin embargo, de los 3, sólo “Refinación de petróleo” se encuentra en una mejor situación que en 2023 (+2,9 puntos porcentuales).

El mayor derrumbe lo exhibió la industria automotriz, con un desplome de 25,7 p.p. hasta tocar un piso de 38,9% de la utilización.
Le sigue en importancia el resto de la industria metalmecánica, con una brutal caída de 10,1 p.p. hasta alcanzar el 33,9%.
En un tercer escalón, con una baja de 7,6 p.p. se ubican las industrias metálicas básicas, que utilizaron el 59,7% de la capacidad instalada, y los productos de caucho, que cayeron hasta el 38,7%.
Por su parte, los productos textiles mermaron 6,5 p.p. hasta el 39,9% y los minerales no metálicos bajaron 6 p.p. hasta el 49%.
Por debajo de la caída promedio se ubicaron: