La situación patrimonial de Manuel Adorni sumó un nuevo foco de conflicto judicial tras revelarse una estadía de lujo en el sur argentino realizada a pocos meses de haber asumido su cargo. El jefe de Gabinete quedó bajo observación por un viaje familiar al exclusivo hotel Llao Llao de Bariloche, cuyos costos operativos e impositivos superan, en apenas un fin de semana, el salario mensual total que percibía el funcionario en ese momento.
La Justicia intenta determinar si existe una inconsistencia entre el nivel de vida del ministro coordinador y sus ingresos declarados ante la Oficina Anticorrupción. El caso cobra relevancia porque el propio Adorni había asegurado públicamente que su único descanso durante la gestión de Javier Milei fue una escapada a Uruguay, afirmación que los registros migratorios y hoteleros comenzaron a desmentir.
La investigación judicial detectó que el costo de tres noches de alojamiento en el hotel Llao Llao, estimado en 2.648 dólares sin contar gastos de traslado y comidas de lujo, equivale a la totalidad del sueldo neto de Manuel Adorni, lo que genera una inconsistencia contable sobre cómo financió el resto de sus gastos de vida en el mismo período.
El hecho más reciente que se incorporó a la causa por presunto enriquecimiento ilícito ocurrió durante el fin de semana largo del 20 al 24 de junio de 2024. Para esa fecha, el entonces vocero presidencial cumplía apenas seis meses en la función pública. Según la reconstrucción del caso, se alojó junto a su familia en el emblemático hotel rionegrino, donde una cabaña familiar tiene un costo base de 670 dólares por noche.
Los precios del establecimiento exponen la magnitud del gasto: una cena para una persona promedia los 130.000 pesos, un servicio de té con tortas cuesta 90.000 pesos y una empanada se comercializa a 20.000 pesos. Al sumar el alojamiento, los impuestos (638 dólares) y los consumos, la cifra final del fin de semana supera ampliamente los 3 millones de pesos que el funcionario percibía como salario de bolsillo.
El fiscal Gerardo Pollicita también puso el foco en un viaje anterior realizado a fines de 2024. Entre el 29 de diciembre de ese año y el 10 de enero de 2025, el funcionario viajó a la isla de Aruba, en el Caribe, junto a su esposa Bettina Angeletti y sus dos hijos. La aerolínea LATAM informó a la Justicia que los cuatro pasajes en clase Premium Economy tuvieron un costo de 1.450 dólares cada uno.

El dato que más inquieta a los investigadores es la modalidad de pago. Según registros oficiales, los 5.800 dólares de los pasajes aéreos fueron abonados íntegramente en efectivo. Para esa fecha, Adorni percibía un sueldo de secretario de Estado, lo que obliga a la fiscalía a rastrear el origen de esos dólares billete, ya que su declaración jurada de 2023 informaba ahorros totales por una cifra similar a lo gastado únicamente en esos boletos.
El tercer viaje bajo la lupa es el realizado a Punta del Este durante el feriado de Carnaval de 2026. En esta ocasión, la familia del jefe de Gabinete utilizó un avión privado cuyo costo se estima en 10.000 dólares. El servicio fue contratado por la productora Imhouse, propiedad de Marcelo Grandio, quien es amigo personal del funcionario.

La sospecha de la Justicia radica en un posible conflicto de intereses o dádivas, ya que la productora de Grandio firmó seis contratos de coproducción con la TV Pública y Radio Nacional poco después de la asunción del nuevo gobierno. Además, el piloto del vuelo, Agustín Issin Hansen, declaró que el amigo de Adorni pagó los 3.000 dólares del tramo de regreso en efectivo, contradiciendo la versión del funcionario de que él había pagado su "proporcional".
Más allá de los viajes, el juez Ariel Lijo investiga la compra de dos propiedades y sus posteriores reformas. En noviembre de 2025, el jefe de ministros adquirió un departamento en el barrio de Caballito por 230.000 dólares. La operación se realizó con una modalidad poco frecuente: pagó 30.000 dólares de adelanto y obtuvo una hipoteca por los restantes 200.000 dólares a pagar en un año, sin intereses, otorgada por dos jubiladas.

A esto se suman las refacciones integrales realizadas en la vivienda de la calle Miró, que incluyeron cocina nueva, dos baños, lavadero y cerramientos modernos. Los investigadores sospechan del bajo valor de reventa declarado por las vendedoras tras las obras y del vínculo de un familiar de las mismas, Pablo Martín Feijoo, con visitas registradas a la Casa Rosada autorizadas por el propio Adorni.
En el centro de la polémica se encuentra la capacidad de ahorro del funcionario. En 2024, el patrimonio declarado de Adorni pasó de 61 millones a 107,9 millones de pesos, un incremento del 76% nominal. Sin embargo, sus deudas también crecieron un 178% en el mismo periodo.
Pese a que el presidente Javier Milei y su hermana Karina Milei han blindado políticamente al jefe de Gabinete con fotos de apoyo y recorridas por Vaca Muerta, el cuestionamiento técnico persiste. "Argentina tuvo que enfrentar dos shocks de características descomunales", afirmó el mandatario para defender a su funcionario, pero la fiscalía aguarda la presentación de la declaración jurada del 31 de mayo para contrastar los gastos de lujo con la realidad de las cuentas bancarias oficiales.
TM