22/04/2026 - Edición Nº1170

Internacionales

Robo en Italia

Golpe en Nápoles: túnel y rehenes como en el Robo del siglo

17/04/2026 | Un asalto con rehenes en un banco europeo reabre el recuerdo del golpe en Argentina por su método de escape subterráneo.



El asalto a una sucursal de Crédit Agricole en Nápoles volvió a poner en escena un tipo de crimen que parecía sacado del pasado. El jueves 16 de abril, un grupo de delincuentes ingresó al banco, redujo a empleados y clientes y mantuvo a decenas de personas retenidas mientras ejecutaba el robo.

Según se reconstruyó en las últimas horas, el operativo duró cerca de dos horas. Durante ese tiempo, los asaltantes obligaron a abrir cajas de seguridad y se movieron dentro de la sucursal con relativa calma, mientras afuera la policía desplegaba un cerco en la zona. El momento clave llegó cuando las fuerzas de seguridad decidieron irrumpir: al ingresar, descubrieron que los ladrones ya habían desaparecido.


La vía de escape permitió a la banda desaparecer sin ser detectada pese al operativo.

La fuga fue el punto más impactante. Los delincuentes escaparon por un agujero en el piso que conducía a un túnel subterráneo, posiblemente conectado con el sistema de alcantarillado de la ciudad. Esa vía les permitió abandonar el lugar sin ser detectados, en una maniobra que sugiere un conocimiento previo de la estructura del edificio y de la red subterránea urbana.

El botín aún no fue determinado, ya que el objetivo principal habrían sido cajas de seguridad privadas, donde los clientes guardan dinero, joyas y documentos de valor. Esa característica complica calcular el monto total del robo y agrega incertidumbre a la investigación. Hasta el momento, no se reportaron heridos de gravedad entre los rehenes.

Un método que remite a Argentina

El episodio generó comparaciones inevitables con el Robo del siglo, ocurrido el 13 de enero de 2006 en una sucursal del Banco Río en Acassuso. En aquel caso, una banda mantuvo a 23 personas dentro del banco mientras simulaba negociar con la policía.

El golpe argentino se destacó por su puesta en escena: los delincuentes utilizaron armas de juguete, dejaron mensajes irónicos y lograron distraer a las fuerzas de seguridad durante horas. Mientras tanto, escaparon por un sistema de túneles que habían preparado previamente y que desembocaba en desagües pluviales, llevándose un botín estimado en unos 19 millones de dólares.

Similitudes y diferencias

El caso de Nápoles recupera varios de esos elementos: rehenes, distracción policial y una fuga subterránea que permitió a los delincuentes desaparecer sin enfrentamientos directos. La hipótesis de los investigadores es que el túnel utilizado no fue improvisado, lo que abre la posibilidad de que el plan haya requerido trabajos previos o apoyo externo.


El asalto al banco en Acassuso se convirtió en uno de los robos más emblemáticos del país.

Pero hay diferencias clave en el desarrollo del golpe. En el Robo del siglo, la banda montó una escena deliberada para ganar tiempo, con negociaciones simuladas y una estrategia que combinaba engaño y precisión. En Nápoles, en cambio, el operativo fue más directo: los asaltantes actuaron con rapidez, ejecutaron el robo y desaparecieron sin dejar margen para una reconstrucción inmediata de lo ocurrido.

Otra diferencia está en el escenario. La ciudad italiana cuenta con una extensa red subterránea histórica, con túneles y conductos que atraviesan distintas capas urbanas. Ese entramado, que forma parte de su propia estructura, puede haber sido un factor determinante para facilitar una fuga de este tipo y explica por qué este método vuelve a aparecer en ese contexto.

Un golpe que vuelve a escena

Lejos de ser un hecho aislado, el robo en Nápoles muestra que este tipo de operaciones siguen vigentes. La combinación de planificación, conocimiento técnico y ejecución precisa permite a los delincuentes explotar puntos ciegos en sistemas de seguridad que, en teoría, están diseñados para evitar este tipo de situaciones.

A veinte años del golpe en Acassuso, el nuevo caso europeo reabre el debate sobre la seguridad bancaria y la capacidad de respuesta ante delitos cada vez más sofisticados. También confirma que, incluso en un mundo hiperconectado, todavía hay lugar para robos que parecen salidos de una película.

Por ahora, la investigación continúa y las autoridades buscan reconstruir cada paso de la fuga. Pero el impacto ya está instalado: el “robo perfecto” volvió a escena, esta vez en el sur de Italia, con un método que el público argentino conoce muy bien.