El ATP de Múnich 2026 vivió una jornada de sorpresas en semifinales. El italiano Flavio Cobolli derrotó al ídolo local Alexander Zverev, máximo favorito y número 3 del mundo, mientras que el estadounidense Ben Shelton se impuso al eslovaco Alex Molcan, sellando un duelo inédito por el título.
El partido más esperado era el de Zverev, primer cabeza de serie y tres veces campeón en Múnich. Sin embargo, el alemán fue superado por un Cobolli inspirado, que se llevó el triunfo por 6-3 y 6-3 en apenas una hora y diez minutos, dejando boquiabierto al público presente, que soñaba con un triunfo de su pupilo.
El italiano, número 16 del ranking ATP, logró su primera victoria ante un Top 5 y alcanzó la quinta final de su carrera en el circuito. Su agresividad desde el fondo y la solidez en los turnos de saque (7 aces) marcaron la diferencia frente a un Zverev errático.
Por su parte, Shelton, segundo cabeza de serie y número 6 del mundo, confirmó su gran momento al vencer a Molcan por 6-4 y 6-3. Aunque en este caso el resultado era previsible, el estadounidense no quiso dejar ningún tipo de dudas y mostró su potencia habitual en el servicio y consistencia en los intercambios, asegurando su primera final en certamen alemán.
La derrota de Zverev significó el fin de su intento por lograr un cuarto título en Múnich, tras haber ganado en 2017, 2018 y 2025. El público local se quedó sin su gran favorito, pero celebró la irrupción de Cobolli como protagonista inesperado.
El cruce entre Cobolli y Shelton será el primero entre ambos en una final ATP. Sin embargo, no son pocos los que recuerdan el incómodo momento vivido en el Masters 1000 de Toronto en 2025, cuando el saludo final de su partido de octavos se transformó en una discusión acalorada en la red, con reproches y gestos que luego se trasladaron a los vestuarios, generando repercusión mediática y marcando un antecedente en su relación dentro del circuito.
Ese cruce previo agrega un condimento especial a la final del ATP de Múnich 2026. Aunque en Alemania no hubo incidentes, la prensa recuerda aquel episodio como un factor que puede intensificar la rivalidad. El duelo por el título no solo enfrenta estilos distintos -la solidez táctica del italiano contra la potencia explosiva del estadounidense- sino también una historia de tensión que podría influir en el clima competitivo y en la narrativa del partido.
Pese a ese recuerdo, el torneo alemán espera un cruce histórico en su arcilla, ya que asegurará un campeón distinto al esperado. La final pondrá a prueba la capacidad de Shelton de consolidarse en Europa y la oportunidad de Cobolli de dar un salto importante en su carrera.