18/04/2026 - Edición Nº1166

Política

ENTREVISTA EXCLUSIVA

Cositorto: entre el encierro y la escritura, un libro insinúa su próxima jugada

18/04/2026 | El líder de Generación Zoe presenta una obra sobre coaching, cuestiona al sistema judicial y se proyecta al 2027.



Leonardo Cositorto vuelve a escena con un discurso que combina espiritualidad, crítica política y proyección electoral. A días de publicar “Entre el coaching y el espíritu”, sostiene que su causa es “100% política”, cuestiona el funcionamiento de la Justicia y plantea la necesidad de un cambio profundo en la Argentina.

En diálogo con NewsDigitales, habla de su presente, expone su visión económica y refleja el desencanto con la dirigencia tradicional. También deja abierta la puerta a una candidatura, respaldado -según afirma- por encuestas que comienzan a mostrarlo como una posible opción de cara a 2027.

-Estamos a pocos días de que aparezca su libro. ¿De qué se trata?

-Sí, 'Entre el coaching y el espíritu' se llama. Ya tenía la idea en la cabeza, pero después de esta detención lo empecé a plasmar. Empecé a bajarlo y a trabajar con una persona extramuros. Él me lo iba puliendo y corrigiendo, hasta que se terminó e redactar. Son 280 páginas, entre el coaching y el espíritu. Acaba de entrar un imprenta y dentro de 15 días lo sacamos en Colombia primero, y después lo vamos a imprimir en otros 3 o 4 países.

-¿La idea de hacerlo era previa a su detención o nació como producto del encierro?

-No, no, yo ya la tenía en mente. Te diría que en 2020, 2021 ya tenía firme hacer 'Entre el cooking y el espíritu', pero no tenía armados los capítulos. Todo lo que empecé a hacer acá, hace prácticamente dos años. Empecé a escribir y cuando tuve teléfono pude empezar a grabar y desgrabar para que sea más simple. El texto tuvo como cinco correcciones y ya está listo.

-¿Hay alguna contestación al documental de Netflix?

-No, en este libro, no. En la biografía mía, sí. Ya la arranqué y estamos avanzando. Este libro es, puntualmente, de liderazgo. Es coaching con una base espiritual. Digamos, bajándolo un poquito más, para que la gente puede conocer. Desde la cuarta dimensión, donde lo que no se ve, trayéndolo a la tercera dimensión, que es lo que se ve. Creemos y entendemos, sería la consigna, yo la he aplicado toda mi vida.

-¿Cómo podríamos explicarlo, en pocas palabras, para quienes no saben de qué se trata?

-Todo empieza en el pensamiento -sostenido en una emoción- y luego se materializa en la realidad, como cualquier proyecto. Esa transferencia de lo espiritual -por medio del coaching a lo físico- hace que la gente -desde estar atrapada en las circunstancias y en los problemas y estar pensando justamente en eso- pase a estar enfocado y agradeciendo la solución. Ahí es donde se aplica lo espiritual, ¿No? Dice dar gracias, incluso prácticamente al momento de pedir, Ahí se activa una habilidad para que el ser humano la descubra, y si quiere que la practique. Yo la practico, y hay muchísima gente que lo hace.

-¿Es un empujón para que la gente sepa lo que tiene y lo que puede llegar a tener, pero que por alguna razón lo tiene adormecido?

-Está, pero todo basado en principios, no tanto como motivación, pero sí en poner el incentivo dentro para que la gente. La organización mía se llama Despierta, ¿No? Tiene que ver con un despertar, principalmente de la conciencia. Darse cuenta, y tener los principios. Después cada uno verá si los quiere aplicar. 

¿Cositorto 2027?



-¿Qué le genera el hecho de que hay gente que piensa votar por usted? Circulan encuestan que le dan un 9% de intención de voto.

-Yo había tenido una encuesta anterior con un porcentual cercano a un 6%. Algunos de los asesores -gente que es bastante experta- me decían que con el paso del tiempo y con el desencanto que hay con los políticos, las encuestas iban subir. Esta encuesta que recibí no es definitoria, pero yo le había comentado al equipo que si estábamos en el orden del 3-4% no tenía sentido hacer todo el esfuerzo para ver si podemos ser una opción para el 2027, pero que si superábamos el 5, 6,o 7%, era para conversarlo. Y bueno, estábamos en un 8 o 9%.

-¿Van a seguir la evolución de cerca?

-Creo que la próxima que va a ser en junio. Si es real esto que estamos viendo de tendencia, -que la gente no sabe que somos una posibilidad para poder participar- y si nos acercamos a un 10, 11 o 12%, me parece a que hay que empezar a ver como podríamos llevarlo adelante.

-¿Cuál sería la mayor dificultad de la campaña en un contexto de encierro?

-Hay gente que me conoce hace muchos años, hay otra que que no me conoce, y mucha que me conoció por esta irrupción en los medios, por lo que yo llamo una tremenda campaña difamatoria. La llamo así porque no hay ningún tipo de pruebas. Todo se manejó con hipótesis, con creencias, y más que nada, con alguna instrucción. Creo que ha sido movida, obviamente, por políticos.

-¿Cree que la política usó a la Justicia para aplicarle un derecho de admisión?

-Creo que es una causa 100% política. Creo que me sacó la política con la Justicia. Yo mismo he comprobado que la Justicia es una herramienta, un brazo de la política. No en todos los casos, pero en casos como estos sí. Y bueno, todos los casos que vos conoces y la gente conoce, que aparecen y desaparecen en los medios de comunicación, tapando, saliendo, entrando, es realmente lamentable la Argentina.

-¿En algún momento pensó en hacer política, o fue como esas cosas que se encuentran sin que uno las esté buscando?

-Yo nunca había estado pensando en candidatearme para presidente. Había recibido algunas expresiones, manifestaciones en su tiempo, durante muchos años. Yo siempre las recibí como las recibí: soy una persona del mundo de la empresa, del mundo de la educación, de la capacitación, pero cuando hay un llamado, hay un propósito. Hay cosas que están por encima de las circunstancias y de los beneficios. La verdad, yo no tengo ninguna necesidad de ir a embarrarme, ni de ir a pelear contra nadie.

-¿Qué es lo que la Argentina necesita para ayer?

-Simplemente, poner una propuesta arriba de la mesa. Hay que hablar de transformación. De un cambio total de paradigma. Yo creo que lo primero que hay que cambiar en Argentina es la mentalidad que estamos teniendo los argentinos, porque a partir de ahí vienen el resto de los cambios.

-Las experiencias de Palito Ortega y Carlos Reutemann no terminaron del todo bien y Milei está perdiendo imagen positiva. A pesar de esos antecedentes de forasteros de la polìtica, ¿está decidido a meterse?

-La única cosa que yo puedo observar en relación a todos ellos, es que más de lo que me embarraron... Me pueden inventar lo que quieran, pero la verdad, este viernes 17 de abril cumplo mi quinto cumpleaños encerrado y aislado. Estoy a mil kilómetros de mi gente, de mi familia y de todo, entonces, me parece que esto que he vivido es necesario utilizarlo como una especie de bronca, pero generadora.

-¿Cuál sería su propuesta?

-Yo propongo una Argentina por regiones, porque la veo centralizada y manipulada. Para ponerte un ejemplo:  la coparticipación, o el impuesto a los combustibles lo maneja la Nación y las provincias hoy no pueden hacer ni una obra. Este tipo de cosas, creo que hay que romperlas -en el buen sentido- para que se distribuya el poder y pueda haber entonces soberanía regional. Estoy hablando de una mixtura de provincias y que se puedan repartir, geológicamente, de una manera estratégica las tierras y los recursos. Y que haya mucho más autonomía,.

-¿Cómo se implementaría?

-Yo propongo ocho regiones. Tengo muchísima fe de con que eso, bien llevado adelante, Argentina es potencia. Yo conozco bastante de la política porque siempre me gustó. Desde los 17 años que la seguía firme, más allá de que viví muchos años en el extranjero. Justamente, eso me permitió también ver otros modelos. C está administrada .a Argentina hoy, es todo muy turbio, muy mafioso, muy corrupto. Yo no tengo absolutamente nada que ver con eso y estoy dispuesto a demostrarlo. Si los argentinos creen que podemos gobernar -justamente los argentinos- tiene que ser con una democracia directa, y no con toda esta repetición de personajes y de figuras que son más de lo mismo y de los que estamos bastante cansados.

-El Virreinato del Río de la Plata estaba dividido por regiones. Después de la independencia la grieta fue entre unitarios y federales. El punto culminante fue la Batalla de Caseros ¿El punto de discusión sigue siendo el mismo?

-Sí, yo creo que sigue siendo el mismo y que no deja de ser el paradigma de acumular control, pero no para servir a los demás, sino para servirse a ellos mismos y gestionar ese control. La guerra es una gran transferencia de recursos públicos hacia manos privadas, porque detrás de todo lo que vemos hay grandes negociados y una gran manipulación. De repente te aparecen los medios durante 20 días con la misma información y de repente desaparece. Está todo tan manipulado y centralizado que, me parece a mí, ya es hora de que se pueda centralizar. Vamos a hacer una lucha entre lo centralizado y lo descentralizado.


 

-Volvamos para atrás: ¿cómo sería la democracia directa?

-Hay un gobierno central que responde a poderes externos. Yo no tengo nada contra Milei, nada contra Estados Unidos, nada contra el pueblo judío, porque además soy cristiano. Me parece que no necesitamos que nos digan lo que tenemos que hacer y que tenemos que despertar ¿Vos sabés lo que es la minería y que nosotros la tenemos a nuestro lado? pero habrá que ver cómo se la lleva adelante y que terminen los negociados que empobrecen a la gente. Todo esto no va más. Por eso yo quiero regiones descentralizadas, con sus propios bancos federativos y que se rompa este gobierno verticalista centralista.

-Habla de minería. ¿Cómo ve Vaca Muerta?

-Por más que esté Vaca Muerta, el campo, hoy la gente está muy mal y seguimos jodiendo con el carry trade y con cosas que conozco. El contado con liqui hoy es $1.467 y el dólar blus está $ 1.400. Entonces, cuando vos le das un 4% de ganancia a los poderosos por día y a mí me metieron preso por el 7.5 al mes y encima tienen el tupé de decir que el 7.5 es mucho y se están llevando el 4% por día. Es un disparate...

-Este gobierno es liberal y usted dice serlo, pero aclara que no es ciego. En el peronismo pasaba algo similar con Menem y Kirchner, a quienes se acusaba de no ser peronistas...

-Hay una gran intervención de este gobierno en el mercado. Por más de que hablen de destrabar y liberar muchas cosas, en otras se ve una intervención muy fuerte en el mercado cambiario.


 

-En pocas palabras, ¿Cómo ve la economía?

-Todavía seguimos teniendo trabas después de dos años. Acá hay un dólar barato para anclar la inflación, pero si hacemos las cuentas, en los últimos 25 meses con una tasa de interés acumulada, con interés compuesto, por lo menos nos va a dar cerca de un 300%,. Igual que en los últimos 2, 3 años, ha subido 3 o 4 veces de valor, sin embargo el dólar sigue estando a 1.400. Eso genera una distorsión enorme porque destrozas industrias, pero te apoyas en el precio de importación que te permite competir y bajar los costos. Al mismo tiempo generas una situación gravísima en el flujo de la balanza. Me parece que Argentina puede trabajar desde otro lugar, libre, pero con un estado necesario y presente.

-¿Estado presente?

-Yo creo que el estado tiene que estar presente. No puede dejar todo que se acomode porque cada vez estamos peor. Yo creo que no es solamente conejo de un color o conejo del otro. Hay que sacar el conejo que sea necesario, en el momento en el que estamos. El mundo va hacia una situación, yo creo que muy crítica de control, y nosotros deberíamos descentralizar lo antes posible. En 2027, Argentina se la juega y no podemos estar participando en situaciones muy graves. Ya no van a tener que ver con el petróleo, sino con el agua.

-Bueno, de hecho la reciente modificación a la Ley de Glaciares tiene que ver con eso...

-Exactamente. Por eso creo que una cosa es ser liberal, pero otra muy distinta es perder la soberanía. Las decisiones deben ser un beneficio concreto para los argentinos. Hace falta poner un límite a muchas cosas: a la hipocresía, a la manipulación y a las contradicciones de la política. No puede ser que antes se criticara con dureza a determinados funcionarios que hoy siguen en el gobierno, puestos por los mismos que los cuestionaban. Eso genera dudas sobre quién está realmente manejando algunos hilos.



-En el actual contexto político y social, ¿Qué qué tipo de liderazgo hace falta?

-En ese contexto, creo que la sociedad tiene que elegir con criterio, buscando un gobierno transparente y auténtico, sin doble discurso. Tiene que haber principios firmes, incluso algunos que rozan lo espiritual, sin caer en una teocracia, que en otros países ha fracasado. Hoy tenemos un modelo que niega problemas evidentes, con una educación deteriorada y un atraso importante en muchos aspectos. Hay muchísimo por hacer y, si los argentinos nos dan una oportunidad, vamos a presentar una propuesta concreta en los próximos meses, en función de cómo evolucione el escenario.

-Le voy a nombrar dirigentes de distintos espacios para que los defina en una palabra.

-Bien

-Javier Milei.

-Desestabilizado emocionalmente.

-Cristina Kirchner.

-Corrupción.

-Mauricio Macri.

-Control del poder y la justicia.

-Patricia Bullrich.

-Un panqueque.

-Horacio Rodríguez Larreta.

-Poco estratega.

-Martín Lousteau

-Sinvergüenza.

-Miriam Bregman

-Creo que está obsoleta.

-Axel Kicillof

-Un buen segundo.

-¿Quién sería el primero?

-Quizá Dante Gebel.

-¿Dante Gebel?

-Es la fórmula, digo, ¿no?

-¿Cómo lo ve a Gebel presidente? 

-Lo veo puesto por alguien, por algunos. Creo que buscan una figura, aunque él hace cinco años que ya lo tenía en su corazón, por eso generó Presidante y toda la campaña, sobre todo en el interior del país y en algunos eventos. Habrá que ver si el pueblo cristiano evangélico lo acompaña. Me parece que la encuesta que manejamos le dio baja. Veremos en la próxima encuesta que va a ser en junio.

-Para cerrar esta galería de personajes, Leonardo Cositorto.

-Un luchador que se sabe caer y levantar. Un empresario liberal, cristiano, sobre todo argentino, que va a defender el todo por el todo para el bien de la gente. Siempre me definí como oportunidad y eso es lo que voy a hacer, hasta el último día de mi vida.

Relacionadas
Más Noticias