18/04/2026 - Edición Nº1166

Política

Homenaje en vida

La UBA distinguió a Taty Almeida con el Doctorado Honoris Causa

18/04/2026 | La casa de estudios destacó su papel clave en la denuncia de los crímenes de la dictadura y su compromiso sostenido con la memoria, la verdad y la justicia.



La Universidad de Buenos Aires (UBA) otorgó este viernes el Doctorado Honoris Causa a Taty Almeida, en reconocimiento a su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y su rol central en la denuncia de los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar iniciada en 1976. La ceremonia se realizó en la Facultad de Filosofía y Letras, con la presencia de autoridades académicas, familiares y representantes de organismos de derechos humanos.

El rector de la UBA, Ricardo Gelpi, remarcó durante el acto la importancia de sostener las políticas de memoria en el contexto actual. “La construcción de la memoria es un proceso abierto. Debemos alentar a nuestros jóvenes a recordar, a reflexionar y a interpelar el pasado y el presente”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre la circulación de discursos negacionistas y llamó a responder desde las instituciones democráticas.

El homenaje tuvo lugar en la Facultad de Filosofía y Letras.

Visiblemente emocionada, Almeida agradeció la distinción y la extendió a todas las Madres. “En mí están todas: las que están y las que no están, pero que siempre van a seguir estando”, expresó. En un mensaje dirigido a las nuevas generaciones, sostuvo: “Cuando estén caídos, piensen: ‘si las madres pudieron, ¿por qué no nosotros?’ La lucha no termina, la lucha continúa”.

El acto incluyó además un saludo del músico León Gieco, quien envió un mensaje en reconocimiento a la trayectoria de la referente de derechos humanos. Por su parte, el decano de la facultad, Ricardo Manetti, destacó que el homenaje también representa una reafirmación del compromiso institucional: “Reconocemos una ética que no se negocia y una práctica política persistente que incomoda, como también debe hacerlo la universidad”.

El caso de su hijo

Almeida -nacida en 1930- se incorporó a las Madres de Plaza de Mayo en 1977, algunos años después de la desaparición de su hijo Alejandro Martínez Almeida –un estudiante de medicina de apenas 20 años, militante el Ejército Revolucionario del Pueblo- perpetrado por la Triple A el 17 de junio de 1975. Desde entonces, transformó su historia personal en una militancia colectiva que trascendió fronteras.

Lo que le había pasado a su hijo la llevó a celebrar el golpe militar de 1976, porque según admitió, provenía de una familia de militares. “En casa éramos todos gorilas”, reconoció en una entrevista televisita. No obstante, el entusiasmo que le generó la caída de Isabel Perón se diluyó al notar que sus contactos castrenses no la ayudaron a encontrar a su hijo. En la actualidad, con más de medio siglo de participación en favor de los derechos humanos, es una de las voces más firmes en la defensa de la memoria, la verdad y la justicia en nuestro país.

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