La diputada nacional Lilia Lemoine volvió a quedar en el centro de la polémica tras pronunciarse en redes sociales sobre un episodio de violencia ocurrido en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata. La legisladora reaccionó a la difusión de un video en el que se observan a un grupo de personas –según internautas libertario, vinculados a La Cámpora- “golpeando a niñas y niños que simplemente piensan diferente”.
“Ahí se van los impuestos del pueblo… a manos de brutos incapaces de tolerar la disidencia”, escribió Lemoine, quien además reclamó medidas disciplinarias y sostuvo que los involucrados “deberían ser despedidos”. La postura de la diputada acompaña al retuit de un posteo del usuario David Urbani, un tuitero conocido por sus posteos a favor de La Libertad Avanza.
Ahí van los impuestos de la gente... en brutos que no tienen la capacidad de soportar la disidencia. Y brutos morales, no intelectuales, porque si están en una universidad se supone que aprendieron a leer, escribir y comunicarse.
— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) April 18, 2026
Los deberían echar a todos. https://t.co/S4P8jGPNH4
El posteo de la diputada amplificó la repercusión del episodio, que generó fuertes cruces políticos y reavivó el debate sobre la violencia en ámbitos universitarios y la convivencia de distintas expresiones ideológicas. Hasta el momento, desde las autoridades académicas no hubo un pronunciamiento oficial detallado sobre el incidente ni sobre eventuales sanciones.
El caso se suma a una serie de controversias recientes en universidades públicas, donde los conflictos entre agrupaciones estudiantiles y sectores políticos han escalado en tensión, trasladándose rápidamente al plano nacional a través de las redes sociales.
El posicionamiento de Lemoine frente al conflicto entre el oficialismo libertario y el sistema universitario público también se explica por su propia trayectoria. La legisladora no tuvo un paso destacado por la universidad, y en reiteradas ocasiones se mostró crítica del funcionamiento de las casas de estudio estatales, a las que acusa de estar atravesadas por militancia política y de utilizar recursos públicos sin controles suficientes.
En línea con la postura libertaria, Lemoine respalda un esquema de revisión del financiamiento universitario, con mayor auditoría y cuestionamientos al modelo actual de asignación de fondos, lo que la ubica como una de las voces más duras dentro del oficialismo en la disputa con la universidad pública.