Ya está todo listo para una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino. Desde las 17 horas, cuando River Plate y Boca Juniors salten al césped del estadio Monumental, el país será testigo de un recibimiento que promete ser histórico, impulsado por una movida de los hinchas que busca revivir el viejo folklore.
La Subcomisión del Hincha de River trabajó arduamente durante las últimas tres semanas para organizar una fiesta a la vieja usanza. El objetivo fue claro: recrear postales icónicas como la de la final de la Copa Libertadores 1996. Para lograrlo, los socios se reunieron hasta altas horas de la noche cortando papel.
El resultado fue descomunal: acumularon 40 toneladas de papelitos blancos que caerán desde las cuatro tribunas (Sívori, Centenario, Belgrano y San Martín) al momento de la salida del equipo dirigido por Eduardo Coudet. A la lluvia de papel se sumarán los clásicos tirantes desde las bandejas altas, banderas de palo y posibles mosaicos.
La magnitud del recibimiento planteó un desafío logístico inmediato: evitar que la cantidad de papel sobre el campo de juego demore el inicio del partido. Para solucionarlo, la organización dispuso un equipo de 200 personas abocadas exclusivamente a retirar el material del césped en tiempo récord.
Lejos de convertirse en basura, esta iniciativa tuvo un lado solidario: todo el papel recolectado será donado al Hospital Garrahan para su reciclaje, un gesto solidario de la mano del recibimiento de los hinchas.

Fuera de la cancha, el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires diagramó un operativo de gran magnitud para garantizar la paz en un estadio que albergará a más de 85 mil espectadores.
El despliegue incluyó a más de 1.800 efectivos (entre policías, agentes de tránsito e inspectores), apoyados por 700 agentes de seguridad privada del club. Se establecieron tres anillos perimetrales de control, comenzando desde zonas alejadas como Avenida del Libertador y la Costanera, donde se realizaron cacheos estrictos para evitar el ingreso de pirotecnia, armas y personas sin entradas.
Las puertas del Monumental se abrirán a las 14 horas (tres horas antes del inicio) y el acceso requirió la presentación obligatoria de entrada y DNI físico, validados mediante el sistema de reconocimiento facial (Face ID) que River implementó para combatir la reventa.
Uno de los puntos más sensibles de cada Superclásico en Núñez es la llegada del plantel de Boca. Para evitar incidentes como los ocurridos en el pasado, la seguridad definió cuatro recorridos alternativos y "secretos" para el micro visitante. La ruta final no se informó previamente y se eligió en el momento, basándose en el monitoreo del flujo de público en las inmediaciones del estadio.