Una moto a toda velocidad, una orden policial ignorada y una persecución que cruzó de la Ciudad al conurbano. Así comenzó el episodio que terminó con dos menores de 12 y 16 años detenidos tras circular en un vehículo robado y protagonizar un choque en Lomas de Zamora.
El hecho ocurrió el 17 de abril por la tarde, cuando efectivos de la Policía de la Ciudad que realizaban tareas de prevención detectaron a dos jóvenes a bordo de una moto que circulaba de manera temeraria por la avenida General Paz, a la altura de la Autopista Dellepiane, en sentido al Riachuelo.
Ante esa situación, los agentes intentaron detener la marcha del vehículo mediante señales lumínicas y sonoras. Sin embargo, los ocupantes hicieron caso omiso y se inició una persecución que fue seguida a través de las cámaras del sistema Anillo Digital.
El seguimiento se extendió hasta el partido bonaerense de Lomas de Zamora, donde la fuga terminó de forma abrupta: la moto impactó contra un auto estacionado en la intersección de Camino Negro y Azamor.

El rodado en el que se desplazaban era una Benelli 302S que presentaba signos claros de haber sido sustraída: tenía el tambor de arranque forzado y una “yuga” colocada, un elemento utilizado habitualmente para encender vehículos robados.
Al ser identificados, los ocupantes resultaron ser dos menores de edad, de 12 y 16 años, ambos con domicilio en Lomas de Zamora. Según consta en las actuaciones, el conductor, de apenas 12 años, reconoció espontáneamente que la moto había sido robada en el barrio porteño de Belgrano.
Minutos después del siniestro se presentó en el lugar el propietario del vehículo, quien confirmó que la moto le había sido sustraída de la puerta de su vivienda en la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires.
Como consecuencia del impacto, ambos menores resultaron heridos y debieron ser asistidos por personal del SAME. El más chico fue trasladado al Hospital Gandulfo con fractura de tibia, peroné y rodilla, mientras que el adolescente de 16 años sufrió una fractura expuesta de tibia y también fue derivado al mismo centro de salud.
La causa quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional de Menores N° 3, a cargo de la jueza Julia Sanchis, que dispuso labrar actuaciones por averiguación de ilícito y resistencia a la autoridad.
El caso volvió a poner en foco la participación de menores en hechos delictivos y el uso de motos robadas, una modalidad que se repite en distintos puntos del Área Metropolitana y que, en este caso, quedó al descubierto tras una persecución que terminó de la peor manera.