El oficialismo rionegrino formalizó un cambio de etapa. Sin Alberto Weretilneck al frente, Juntos Somos Río Negro presentó una lista única para renovar su conducción partidaria y dar paso a una nueva generación de dirigentes con la mira puesta en 2027.
La decisión del gobernador de correrse de la presidencia no es menor. Apunta a descomprimir tensiones internas, reconfigurar liderazgos y reordenar el espacio tras un 2025 en el que el partido perdió centralidad frente al avance del peronismo y La Libertad Avanza. En ese contexto, el elegido para encabezar la nueva etapa es el intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler.
El esquema se completa con el intendente de Viedma, Marcos Castro, como vicepresidente, mientras que Facundo López continuará al frente de la Asamblea, garantizando una cuota de continuidad en medio del recambio.
La lista “Renovación para Seguir Creciendo Juntos” fue la única presentada y refleja una renovación completa: ningún presidente de juntas municipales repite mandato. El dato no es menor y marca una decisión política de fondo dentro del oficialismo provincial.
En la nueva conducción también aparecen Natalia Almonacid como secretaria general, Duilio Minieri como prosecretario, Agustín Ríos como tesorero y Belén Bavastri como protesorera. El armado combina dirigentes jóvenes con representación territorial en puntos clave como el Alto Valle, la costa y la zona andina.
La apuesta del espacio es clara: rejuvenecer la estructura sin perder control político. Con Alberto Weretilneck aún como figura central del poder provincial, el corrimiento formal del partido funciona más como un movimiento táctico que como una retirada real.
NUEVA ETAPA, MISMO RUMBO
— Alberto Weretilneck (@WeretilneckOK) April 17, 2026
Presentamos la nueva Mesa Ejecutiva de Juntos Somos Río Negro.
Un equipo que combina experiencia, renovación y representación de toda la provincia. Dirigentes formados en este proyecto, que conocen el territorio y que comparten una misma convicción:… pic.twitter.com/8VAuyTukKO
De cara a 2027, Juntos Somos Río Negro busca reconstruir volumen político y sostener su hegemonía en la provincia. El desafío será doble: ordenar la interna y competir en un escenario nacional cada vez más fragmentado, donde los oficialismos provinciales ya no juegan solos.