20/04/2026 - Edición Nº1168

Sociedad


De voces y haters

Manuela Sánchez Guarín: “La forma en que hablamos refleja nuestra historia emocional”

19/04/2026 | La locutora y especialista en oratoria analiza cómo cambió la comunicación, el impacto de la “mochila emocional” en la voz. Cómo reconvirtió el "hate" en redes en su marca personal.



En una charla distendida en El Living de NewsDigitales, Manuela Sánchez Guarín —locutora y referente en oratoria— reflexionó sobre los cambios en la forma de comunicarnos y el rol central que ocupa la escucha en ese proceso. Lejos de una mirada rígida, plantea que el problema no es simplemente “hablar mal”, sino entender qué hay detrás de ese fenómeno.

Según explicó, el lenguaje cotidiano está atravesado por modismos y por una dinámica social que se volvió cada vez más acelerada. En ese sentido, sostuvo que “la velocidad con la que hablamos, la vorágine y las urgencias del día a día hacen que nos comuniquemos mucho más rápido”, lo que impacta directamente en la claridad del mensaje.

Para la especialista, una de las grandes falencias actuales es la falta de formación en oratoria. “Ni las universidades, no todas, tienen clases de oratoria”, advirtió, y remarcó que no se trata solo de hablar en público: “La oratoria la usamos en el día a día, desde pedir una empanada hasta dar una opinión”, puntualizó.

En su recorrido profesional, Mánuels, como prefiere que le digan contó que llegó a la enseñanza casi por demanda externa. “Fue una necesidad del otro. Me empezaron a pedir clases”, recordó, aunque reconoció que al principio el enfoque tradicional le resultaba poco atractivo. Por eso decidió reformularlo: “Sentía que le faltaba una vuelta de tuerca, llevarlo a la vida cotidiana”.

Ese enfoque la llevó a profundizar en un concepto clave de su trabajo: la relación entre la voz y la historia personal. “La personalidad de la voz es la mochila emocional de cada uno”, definió, al tiempo que explicó que muchas dificultades al hablar tienen origen en experiencias pasadas, críticas o situaciones familiares. “Si no aprendemos a escucharnos, es muy difícil cambiar patrones”, afirmó.

En esa línea, subrayó la importancia de la escucha activa, tanto hacia uno mismo como hacia los demás. “Entramos en un loop de no me escucho porque no me gusta, no aprendo porque no me escucho”, explicó, y agregó que existen personas, incluso, que dejan de hablar por inseguridades construidas a lo largo del tiempo.

La comunicación no verbal también ocupa un lugar central en su análisis. Para Sánchez Guarín, el cuerpo “dice más de lo que creemos”, aunque advirtió que no se deben sacar conclusiones apresuradas: “No porque alguien se toque la nariz quiere decir que esté mintiendo. Hay que ver el contexto y los patrones”.

Otro punto que destacó fue el uso de muletillas, a las que definió como hábitos difíciles de erradicar sin práctica constante. “La oratoria no es como andar en bicicleta. Necesita ejercicio permanente”, explicó, y aseguró que incluso los creadores de contenido vuelven a entrenarse cuando pierden regularidad.

En el ámbito laboral, su trabajo se volvió cada vez más transversal. En este sentido, Manu contó que brindó capacitaciones a empresas, profesionales de la salud, abogados y líderes de equipos. Allí detecta una problemática común: “Les cuesta cómo dar un feedback o cómo bajar la información”. En ese dirección, remarcó que “el profesional real es el que sabe llevar lo complejo a algo sencillo”.

Su crecimiento también estuvo impulsado por las redes sociales, donde logró construir una comunidad fiel. Sin embargo, ese camino no estuvo exento de conflictos. Recordó que uno de sus videos se viralizó y recibió fuertes críticas, incluyendo insultos. Lejos de retraerse, decidió capitalizar la situación: “Me podría haber quedado callada y me perdía de un mundo espectacular”. Así nació su identidad como “la foca”, hoy parte de su marca personal.

Actualmente, cuenta con miles de seguidores y una comunidad activa que incluso participa de experiencias presenciales. “Tengo un lindo fandom”, contó, y destacó el vínculo cercano con sus alumnos, muchos de los cuales repiten cursos.

Finalmente, Sánchez Guarín resumió su filosofía de trabajo en una idea clara: la comunicación es un proceso integral que requiere honestidad y autoconocimiento. “Si no partimos de una base de sinceridad, todo lo otro es fake”, concluyó.