20/04/2026 - Edición Nº1168

Farándula

Mano a mano

Martín Viaña de Gran Hermano 1: "Pasaron cosas debajo de la mesa"

19/04/2026 | El jugador que compartió casa con Tamara Paganini y Gastón Trezeguet, entre otros, estuvo en NewsDigitales y habló de todo.



A 25 años del fenómeno que cambió la televisión argentina, Gran Hermano sigue generando historias, mitos… y secretos. En una entrevista exclusiva con NewsDigitales, Martín Viaña, uno de los participantes de la primera edición en 2001, rompió el silencio después de más de dos décadas y dejó una frase que resume todo: “Pasaron cosas”.

El exhermanito, hoy comandante de Aerolíneas, volvió a hablar públicamente por primera vez en años y eligió hacerlo en una charla íntima, donde repasó su paso por el reality, el impacto de la fama y las decisiones que lo alejaron del medio. Pero hubo un momento que se llevó toda la atención: la famosa pregunta que durante años circuló entre fans del programa.

¿Qué pasó debajo de la mesa?

Sin rodeos, Viaña confirmó lo que muchos sospechaban: en la casa más famosa del país también había zonas “libres” de cámaras… o al menos eso creían ellos. “El único que descubrió que abajo de la mesa no había cámara fui yo”, aseguró. Y aunque evitó dar nombres, dejó en claro que ese rincón se convirtió en un espacio de intimidad improvisado dentro del encierro.

Según relató, los participantes armaban una especie de “refugio” cubriendo la mesa con sábanas, generando un punto ciego donde podían interactuar sin ser vistos. “Pasaron cosas ahí abajo”, repitió, dejando el resto a la imaginación colectiva. Una postal tan caótica como icónica de una edición donde nadie sabía realmente a qué estaba jugando.

Un reality sin manual

Martín también explicó por qué situaciones como esas eran posibles: en 2001, el formato era completamente nuevo. No había estrategias claras ni conciencia del impacto mediático. “Entramos sin saber a dónde nos metíamos”, recordó. A diferencia de las ediciones actuales, donde los participantes ya conocen las reglas del juego y buscan trascender, en aquel entonces todo era prueba y error. “No sabías qué hacer para que pase el tiempo”, confesó. Y en ese contexto, cualquier recurso -incluido el famoso escondite bajo la mesa- se convertía en una forma de sobrellevar el encierro.

La fama, el shock y el después

El exparticipante también habló del impacto brutal que tuvo la salida del programa. Desde ataques de pánico en boliches hasta multitudes que lo obligaban a escapar por montacargas, la exposición fue inmediata y abrumadora. “Si no tenías los pies en la tierra, tSe la dabas contra la pared”, reflexionó. En su caso, eligió otro camino: se fue a México, trabajó como camarero y finalmente retomó su verdadera vocación, la aviación. Hoy, lejos del ruido mediático, Viaña mira aquella experiencia con otra perspectiva. No reniega de lo vivido, pero tampoco idealiza la fama. “Fue increíble, lo disfruté, pero no lo volvería a hacer”, aseguró.

En otro tramo de la charla, Martín Viaña también se refirió a su histórica tensión con Gastón Trezeguet, con quien protagonizó uno de los enfrentamientos más recordados de la primera edición. Sin filtros, dijo: "Gastón es Gastón, lo hubiera cagado bien a trompadas si no me hubieran frenado en el confesionario en ese momento. Me sacaba que fuera tan ninguñero. Se ponía en que no podía hacer cosas por su condición... Él estaba visto como un malo, simplemente le pasaban una buena data en el confesionario, habría que preguntarle a él...".

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