La muerte de Luis Brandoni reavivó en las últimas horas el repaso por su trayectoria no solo artística, sino también política. Entre sus incursiones más relevantes se encuentra su candidatura a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires en 2007, cuando integró la fórmula de la Unión Cívica Radical junto a Ricardo Alfonsín.
Aquella elección, atravesada por una fuerte fragmentación opositora y el dominio del oficialismo, marcó uno de los momentos más complejos para el radicalismo bonaerense.
En los comicios provinciales de 2007, la UCR presentó la fórmula Ricardo Alfonsín – Luis Brandoni para disputar la gobernación bonaerense. El espacio se alineaba a nivel nacional con la candidatura presidencial de Roberto Lavagna, quien competía por fuera de las principales coaliciones.
El lanzamiento de campaña se realizó en Mar del Plata, donde Alfonsín planteó la necesidad de “cambiar el signo político de gobierno” y convocó a construir “una provincia progresista”, con eje en la transparencia y la eficiencia en la administración pública.
Durante ese acto, el candidato radical también apuntó contra el postulante oficialista, Daniel Scioli, al sostener que “nunca se ocupó de la provincia y no reclamó los fondos que le corresponden a Buenos Aires”.

La candidatura de Brandoni se dio en un contexto de fuerte crisis interna dentro del radicalismo. La decisión de competir con Alfonsín implicó un quiebre con el sector encabezado por Margarita Stolbizer, quien decidió presentarse por fuera del partido bajo el paraguas de la Coalición Cívica.
Desde el alfonsinismo cuestionaron con dureza esa jugada. “Stolbizer ha decidido ir por fuera del partido, usurpando títulos y símbolos”, afirmó Alfonsín, quien incluso habló de una “inconducta partidaria”.
La tensión también quedó expuesta en el rol de Brandoni, que evitó profundizar la polémica: “No hemos venido aquí a hablar de la correligionaria Stolbizer”, respondió ante la insistencia periodística.
El escenario evidenciaba una fuerte atomización del espacio, con múltiples listas opositoras compitiendo entre sí y debilitando las chances electorales del radicalismo.

Durante la campaña, Brandoni buscó reforzar la identidad partidaria y convocar al electorado tradicional de la UCR. “Hago una apelación a la pertenencia, al orgullo radical, más allá de los errores que sabemos reconocer”, expresó.
En esa línea, también apuntó contra el peronismo bonaerense: “El pueblo de la provincia debe considerar que el PJ viene gobernando hace 20 años y puede mostrar más problemas que soluciones”.
Las propuestas del espacio incluían una “revolución educativa”, programas de desarrollo productivo y un rol activo del Banco Provincia como herramienta de crecimiento.
En las elecciones de octubre de 2007, la fórmula Alfonsín-Brandoni obtuvo 350.227 votos (alrededor del 5%), lo que la ubicó en el cuarto lugar.
El resultado reflejó el difícil momento del radicalismo en la provincia y la fragmentación de la oposición. El detalle de los principales resultados fue el siguiente:
La candidatura a vicegobernador fue uno de los hitos en la carrera política de Brandoni dentro de la UCR. Previamente, se había desempeñado como diputado nacional por la provincia de Buenos Aires entre 1997 y 2001.
También fue candidato a senador nacional en 2005, aunque sin éxito, y tuvo un rol activo en la vida institucional del sector artístico como secretario general de la Asociación Argentina de Actores.

La experiencia electoral de 2007 sintetiza un momento de debilidad estructural del radicalismo, atravesado por divisiones internas, pérdida de volumen electoral y dificultades para construir una alternativa competitiva en la provincia de Buenos Aires.
En ese contexto, la figura de Brandoni aportó visibilidad y reconocimiento público a la fórmula, aunque no logró revertir el escenario adverso. A nivel nacional, Lavagna salió tercero y quedó muy lejos de forzar un balotaje con Cristina Kirchner, que orilló el 45% de lo votos.