El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, salió a marcar posición en medio del debate por una posible reforma del Pacto Fiscal y planteó un escenario que puede reconfigurar el esquema impositivo: un IVA diferenciado por provincias.
“Neuquén va a tener un IVA más barato”, aseguró, al tiempo que manifestó la voluntad de su gestión de asumir ese desafío si el Congreso habilita un esquema donde las provincias puedan definir parte de la carga tributaria.
La propuesta abre la puerta a una lógica de competencia fiscal entre distritos. Para Rolando Figueroa, bajar impuestos no solo es una decisión política sino una herramienta para dinamizar la economía: “Estamos convencidos de que eso va a traer muchísima más actividad”.
El mandatario también pidió que el Congreso avance con la iniciativa impulsada desde Nación, que apunta a rediscutir el reparto y la presión impositiva en todo el país.
Más allá del debate nacional, el gobernador defendió las medidas ya aplicadas en la provincia. Destacó la eliminación de Ingresos Brutos en sectores clave como la producción primaria y beneficios fiscales para el turismo en regiones como el Alto Neuquén y el Limay.
Según detalló, el 95% de los contribuyentes paga menos del 2,5% en ese impuesto, lo que posiciona a Neuquén —según su visión— como una de las jurisdicciones con menor presión fiscal del país.
En un contexto donde la discusión por los recursos y la coparticipación vuelve a ganar centralidad, la jugada de Rolando Figueroa no es solo económica: también es política. Anticipa un escenario donde las provincias buscan mayor autonomía y compiten por atraer inversiones en un tablero cada vez más fragmentado.