El conflicto por las tarifas en los fletes de granos comenzó a descomprimirse y al momento de redactar estas líneas, uno de últimos focos de conflicto se localiza en el sudeste bonaerense, entre las localidades de Necochea y Balcarce.
Pero más allá de este principio de solución, los exportadores advirtieron por el impacto que generó en la agroindustria esta situación. En declaraciones a ValorAgregadoAgro.com, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), Gustavo Idígoras, criticó tanto a los autoconvocados que impulsaron las medidas de fuerza como el rol de las cámaras que representan a los transportistas.
El directivo restó entidad a la medida de fuerza, al entender que en sí no se trata de un paro sino de autoconvocados diseminados en distintos puntos del país. “Las cámaras de transportistas han perdido capacidad de negociación y de representación”, consideró.
En referencia a los reclamos de los transportistas, Idígoras remarcó que “todos entendemos que el gasoil subió y que naturalmente a las tarifas hay que buscarle un ajuste, pero una cosa es un ajuste basado en datos reales, otra cosa son ajustes excesivos y casi distorsivos en términos de pretensiones”.
Y agregó: “Hoy se ha perdido todo canal de diálogo, no hay posibilidad de retomarlo, las cámaras de transporte ya han dejado de representar, lamentablemente”.
Desde CIARA-CEC explicaron que, al no ser dadores de carga, no forman parte de las mesas provinciales de negociación. Sin embargo, remarcaron que todavía no se lograron avances en las conversaciones desarrolladas en la provincia de Buenos Aires, lo que profundiza el conflicto.
El plena cosecha gruesa, el conflicto de los transportistas tiene un impacto directo en los costos logísticos para movilizar los granos. De acuerdo a un cálculo de la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), la falta de actividad en las terminales portuarias generó -hasta el momento- pérdidas por 100 millones de dólares. Esto se debe a barcos que no pudieron cargarse en su totalidad, además de multas y desvío de embarcaciones a puertos de otros países.
El titular de CIARA CEC sostuvo que "al día de hoy, ya más de doce barcos que tenían que cargar mercadería en Argentina se fueron a Brasil. No solamente hemos perdido esa carga, sino también cientos de productores que han perdido la posibilidad de vender, acopiadores, cooperativas, corredores, proveedores de insumos y hoy está faltando maíz para la industria avícola o para los feedloteros"
Y concluyó: "El daño es irreparable, es una actitud incomprensible y la verdad que es muy criticable, pero lamentablemente es parte también de un problema que tiene el mundo transportista donde hoy por hoy no tiene una capacidad de representación real y efectiva".