En abril, un hogar promedio del AMBA necesitó $212.694 para cubrir servicios básicos como luz, gas, agua y transporte. Aunque el gasto total se redujo levemente frente a marzo (-0,4%), el dato relevante pasa por otro lado: la presión sobre el salario sigue siendo alta y sostenida.
Hoy, esa canasta representa el 12,2% del salario promedio registrado, estimado en $1.784.997. En términos concretos, con un sueldo se pueden cubrir apenas 8,4 canastas de servicios, cuando un año atrás alcanzaban para casi 10.
Dentro de la canasta, hay un claro protagonista: el transporte, que ya explica la mitad del gasto total.
En abril, el costo de los colectivos volvió a subir. Las líneas de la Ciudad aumentaron 4,9%, mientras que las interjurisdiccionales, tras el fuerte salto del mes previo, sumaron otro 7,9%. En conjunto, el gasto en transporte creció 6,1% mensual.
Ese peso creciente convierte al transporte en el factor más determinante sobre los ingresos del hogar.

El resto de los servicios mostró comportamientos dispares:
En síntesis, la leve baja de la canasta total se explica casi exclusivamente por la caída en electricidad, que compensó las subas en transporte y gas.
Más allá de la dinámica mensual, el problema aparece en la película completa.
Desde diciembre de 2023 hasta abril de 2026, la canasta de servicios aumentó 667%, muy por encima del nivel general de precios, que subió 223% en el mismo período.

En la comparación interanual, el gasto en servicios creció 49%, es decir, 16 puntos porcentuales por encima de la inflación. El mayor salto se dio en transporte, con un incremento del 76% en un año, muy por encima del resto de los servicios
Además, el transporte explicó 32 de los 49 puntos porcentuales de aumento total de la canasta en el último año.
El dato de fondo es que los servicios básicos se consolidan como un gasto cada vez más relevante dentro del presupuesto familiar.
Aunque algunos meses puedan mostrar alivios puntuales por cuestiones estacionales, la tendencia es clara:los servicios suben más rápido que los ingresos y que la inflación general
Esto implica que, incluso con salarios que acompañan parcialmente los precios, el margen disponible para otros consumos se reduce.