El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) quedó en el centro de la polémica tras el anuncio de un proceso de reestructuración que podría derivar en despidos masivos. Según confirmó su presidente, Miguel Romero, el Gobierno nacional solicitó una “nueva estructura” que incluye la desvinculación de más de 700 trabajadores.
La medida responde a lineamientos del Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, en el marco de un plan más amplio de reducción del gasto público.
Aunque oficialmente se habla de 700 cesantías, desde sectores internos del organismo advierten que la cifra real podría ser considerablemente más alta. Incluso, señalan que ese número representaría solo una parte del ajuste exigido por el Ejecutivo.

“El pedido es muy superior a lo que trascendió”, indicaron fuentes vinculadas al INTI, generando mayor incertidumbre entre los trabajadores.
Romero fue contundente al marcar distancia respecto de la medida. Aseguró que, de concretarse los despidos, no será bajo su gestión. “Ni yo ni mi equipo vamos a firmar esas desvinculaciones”, afirmó.
El funcionario también recordó que el acuerdo original con el Gobierno contemplaba una reducción de servicios, pero no una ola de despidos. Esta diferencia expone tensiones internas dentro del propio esquema estatal.
Frente a este escenario, trabajadores y delegados del organismo anunciaron una jornada de lucha para este martes. La protesta incluirá una conferencia de prensa en la sede del INTI y distintas acciones para visibilizar el conflicto.
Desde los sectores sindicales denuncian que la medida no solo afectará a cientos de familias, sino que también comprometerá el funcionamiento del instituto y su rol estratégico en el desarrollo industrial del país.
El INTI es un organismo clave en materia de innovación, certificación de calidad y asistencia técnica para empresas. Por eso, desde distintos sectores advierten que una reducción drástica de su planta podría tener consecuencias directas en la producción nacional.
Especialistas señalan que el debilitamiento del organismo podría afectar a pymes, industrias y economías regionales que dependen de sus servicios para competir en el mercado.
La situación del INTI se inscribe en un contexto más amplio de recortes en el Estado impulsados por el gobierno de Javier Milei. La política de reducción del gasto y reestructuración de organismos públicos viene generando conflictos en distintos sectores.
Mientras crece la incertidumbre, el conflicto en el INTI suma un nuevo frente de tensión entre el Gobierno y los trabajadores estatales. La jornada de protesta será clave para medir el alcance del rechazo y anticipar los próximos pasos en una disputa que recién comienza.
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