21/04/2026 - Edición Nº1169

Economía

Viajar más caro y peor

21% menos pasajeros en colectivos: el dato que enciende alertas en el AMBA

21/04/2026 | En abril se registraron 7,2 millones de usuarios. Influyen la suba del boleto, la caída de la actividad y menos unidades en circulación.



La crisis del transporte público en el AMBA ya se refleja con claridad en los números. En abril, la cantidad de pasajeros que utilizan colectivos cayó 21% interanual, un desplome que solo encuentra antecedentes en los peores momentos de la pandemia.

Los datos corresponden a la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) y comparan los primeros 15 días de abril de 2026 contra el mismo período de 2025. En términos absolutos, los viajes pasaron de 8,4 millones a 7,2 millones.


Informe AAETA 

En la provincia de Buenos Aires el impacto es todavía mayor: la cantidad de pasajeros cayó de 4,3 millones a 3,65 millones, lo que representa una baja del 25%.

Menos colectivos y peor servicio

El derrumbe de pasajeros se combina con otro dato preocupante: también cayó la frecuencia. En el AMBA la circulación de colectivos bajó 18%, mientras que en la provincia la caída fue del 16%.

Según datos del sector, hoy circulan 4.000 unidades menos que hace cuatro años y 1.500 menos que a comienzos de 2026. Esto se traduce en esperas más largas, peor servicio y menor atractivo del transporte público.

Desde la cámara empresaria advierten que la reducción de unidades está directamente vinculada al deterioro económico del sistema.


Luciano Fusaro, titular de AAETA

Los motivos de la caída

Detrás del desplome del uso del colectivo hay tres factores centrales. El primero es la caída de la actividad económica. El impacto es más fuerte en el cordón industrial del conurbano, donde las suspensiones y despidos redujeron la cantidad de trabajadores que se trasladan diariamente.

El segundo es el aumento del boleto. Desde la asunción de Javier Milei, la tarifa de colectivos subió 1236%, muy por encima de la inflación del período, que fue del 223%. Esto encareció el transporte y afectó directamente el bolsillo de los usuarios.

El tercer factor es el deterioro del servicio. Con menos unidades en circulación, viajar es más difícil y menos previsible, lo que también desalienta el uso.

Subsidios, tarifas y un sistema en tensión

El escenario financiero del sector también suma presión. Si bien el Gobierno giró recientemente $50.000 millones en subsidios, todavía quedan pagos pendientes por otros $50.000 millones correspondientes a meses anteriores.

Al mismo tiempo, los subsidios al transporte se redujeron 43% interanual en el acumulado a marzo de 2026.

Desde el sector empresario sostienen que existe un atraso en las tarifas y estiman que el boleto debería ubicarse cerca de $2.100 para cubrir costos. Sin embargo, reconocen que el contexto social no permite nuevos aumentos.

Siguen los aumentos 

A ese escenario se suma que los aumentos de tarifas no se detienen. Para 2026, tanto la Ciudad como la Provincia de Buenos Aires mantienen el esquema de actualización por inflación más un 2%, lo que implica que en mayo el boleto volverá a subir alrededor de 5,4%.

Además, las tarifas en el AMBA avanzan a distinta velocidad. Mientras los colectivos de la Provincia ya cubren más del 45% de sus costos con el boleto, en las líneas bajo jurisdicción nacional y en CABA ese nivel ronda el 34%, lo que expone diferencias en el financiamiento del sistema.

En ese contexto, el transporte queda atrapado en una tensión difícil de resolver: tarifas que siguen subiendo para sostener el servicio, pero usuarios que, con ingresos deteriorados, cada vez viajan menos.