25/04/2026 - Edición Nº1173

Economía

Obras frenadas

La Cámara de la Construcción alerta: 30.000 km de rutas sin mantenimiento

21/04/2026 | La obra pública cayó 29,4% real en marzo y crece el deterioro de la infraestructura clave para la economía.



La Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) lanzó una advertencia contundente sobre el estado de la infraestructura en el país. Reunido en Rosario, el Consejo Federal de la entidad alertó por el deterioro de la red vial, la paralización de obras y la falta de un plan integral que permita revertir la situación.

El diagnóstico es crítico: la falta de mantenimiento y de inversión generó una “deuda de infraestructura” que ya impacta en la seguridad vial, la competitividad logística y la calidad de vida.

Según el sector, la Argentina pierde alrededor de USD 25.000 millones por año por no invertir adecuadamente en infraestructura.

Rutas deterioradas y obras paralizadas

Uno de los puntos más sensibles es la red vial. Desde la Cámara advirtieron que hay 30.000 kilómetros de rutas que no son concesionables y que hoy dependen directamente del Estado, pero carecen de mantenimiento adecuado.

A esto se suma la paralización de obras en distintos puntos del país, lo que agrava el deterioro y profundiza los problemas de conectividad. El impacto no es solo vial: también afecta la logística, encarece costos y reduce la competitividad de la economía.

Si bien el sector valoró el inicio del sistema de concesiones viales, sostuvo que aún es insuficiente para resolver el problema estructural de la infraestructura.


Carteles de obras paralizadas se encuentran en las rutas

Menos inversión y más presión sobre el sistema

El deterioro de la infraestructura está directamente vinculado con la caída de la inversión pública. La inversión real directa del Gobierno nacional —es decir, el gasto en obra pública— se redujo 29,4% en términos reales en el acumulado a marzo de 2026 frente al mismo período de 2025.

A esto se suma una deuda histórica del Estado con las empresas constructoras, que aún no fue saldada. La falta de definiciones sobre el bono anunciado para su cancelación genera incertidumbre y agrava la situación financiera del sector.

En paralelo, organismos internacionales como la OCDE ya habían advertido que la falta de inversión en infraestructura es uno de los principales problemas estructurales de la Argentina.

Impacto en empleo y actividad

La crisis de la obra pública también golpea al empleo y a la actividad económica. La construcción es uno de los sectores más afectados y arrastra a más de 60 ramas productivas vinculadas.

Desde CAMARCO señalaron que la caída de la actividad reduce proyectos, frena inversiones y pone en riesgo miles de puestos de trabajo. Incluso la obra privada muestra señales de estancamiento en un contexto de menor dinamismo económico.

Un reclamo por un plan de infraestructura

Frente a este escenario, la Cámara hizo un llamado a implementar un plan nacional de infraestructura como política de Estado, con horizonte de largo plazo.

El sector reclamó la reactivación inmediata de obras paralizadas, la cancelación de la deuda con constructoras, la normalización de fondos específicos como el SISVIAL y el desarrollo de un programa federal que incluya rutas, energía, agua y saneamiento.

Además, planteó la necesidad de incorporar mecanismos de financiamiento mixto que integren al sector privado y permitan sostener la inversión.

El mensaje es claro: sin infraestructura, no habrá crecimiento ni desarrollo sostenible. En ese contexto, el deterioro de las rutas y la caída de la obra pública se convierten en una señal de alerta sobre el rumbo de la economía.

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