La derrota en el Superclásico ante Boca Juniors no fue el único dolor de cabeza para Eduardo “Chacho” Coudet y River Plate. Apenas a los 15 minutos de juego en el Monumental, Sebastián Driussi sintió un pinchazo tras disputar una pelota con Ayrton Costa, pidió el cambio inmediatamente y encendió todas las alarmas.
En las últimas horas, tras someterse a los estudios correspondientes, se confirmaron los peores presagios: el delantero sufrió un desgarro grado 3 en el isquiotibial de su pierna izquierda.
La noticia representa un golpe durísimo para el "Millonario". Driussi llegaba al duelo contra el Xeneize on fire, siendo la principal carta ofensiva del equipo con cinco tantos en los últimos siete partidos. El diagnóstico médico indica que el atacante estará fuera de las canchas entre tres y cuatro semanas, lo que prácticamente lo margina de la recta final del semestre.
Con un tiempo de recuperación estimado en no menos de 21 días, el regreso de Driussi se proyecta, en el mejor de los casos, para la primera quincena de mayo. Esto significa que se perderá duelos cruciales tanto en el plano local como internacional.
El goleador no estará disponible para enfrentar a Aldosivi y Atlético Tucumán por el Torneo Apertura, perdiéndose también los eventuales cruces de octavos de final. En la Copa Sudamericana, se ausentará en las visitas a Red Bull Bragantino y Carabobo, y su presencia en la revancha ante los brasileños en Núñez es una verdadera incógnita.
Ante este panorama, el "Chacho" Coudet deberá rearmar la ofensiva para acompañar a Facundo Colidio. El abanico de opciones se reduce a tres nombres principales:

El nuevo desgarro de Driussi vuelve a poner en el centro del debate la inversión de 10 millones de dólares que River realizó en enero de 2025 para repatriarlo desde el Austin FC. Desde su regreso, el físico se convirtió en su peor enemigo, impidiéndole sostener la continuidad deseada.
Esta es su quinta lesión muscular (la sexta si se cuenta una sobrecarga/recaída) en apenas un año y cuatro meses. A esto se le suma un esguince de tobillo sufrido durante el Mundial de Clubes que lo mantuvo inactivo por casi dos meses. En total, el delantero ya se ausentó en 19 partidos oficiales debido a problemas físicos.