La preocupación por la salud de Christina Applegate fue noticia en los últimos días, tras reportarse su ingreso de urgencia en un centro médico de Los Ángeles. Ante los rumores que sugerían un panorama desalentador, la protagonista de Casados con hijos recurrió a sus redes sociales para llevar tranquilidad a sus seguidores: "Los problemas de salud son una constante para mí, pero soy una chica fuerte y me siento cada día más fuerte y mejor".
Este último episodio médico se suma a la batalla pública que Applegate libra contra la esclerosis múltiple, enfermedad que le fue diagnosticada en agosto de 2021. Desde entonces, la intérprete se ha convertido en una voz fundamental para visibilizar esta condición, compartiendo su realidad sin filtros a través de su reciente libro de memorias, You with the Sad Eyes, y el podcast que conduce junto a su colega Jamie-Lynn Sigler.
El impacto de la enfermedad fue tan profundo que la obligó a retirarse de la actuación tras finalizar la tercera temporada de Dead to Me. Aquel rodaje fue particularmente desafiante, ya que los síntomas comenzaron a manifestarse con fuerza antes de recibir el diagnóstico oficial. Recordando ese momento, la actriz relató que debía dormir constantemente y utilizar una silla de ruedas para trasladarse al set: "Tuve que llamar a todos y decirles: 'Tengo esclerosis múltiple, chicos. Y luego se trató de aprender, de que todos aprendiéramos de lo que yo iba a ser capaz de hacer".
A sus 54 años, Applegate ha decidido transitar esta etapa alejándose de los focos de Hollywood pero manteniéndose conectada con su audiencia desde una faceta más humana y vulnerable. Su decisión de priorizar su bienestar llega después de que varios medios internacionales especularan con que su entorno más cercano se preparaba para lo peor.