La trampa empezaba con un pedido desesperado: un viaje urgente hacia un hospital. Del otro lado, un chofer que aceptaba sin sospechar que iba directo a una emboscada. Así operaba la banda que durante meses sembró el terror en distintos puntos del conurbano y que ahora fue desarticulada tras una investigación federal.
El operativo, encabezado por el Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina, permitió detener a cinco personas —dos hombres y tres mujeres— señaladas como integrantes de una organización que combinaba violencia, engaño y logística para atacar a conductores de aplicaciones como Uber y DiDi.
Según la investigación, los delincuentes simulaban emergencias médicas para convencer a los choferes de ingresar a zonas peligrosas. Una vez allí, los interceptaban con armas de fuego y los reducían con violencia para robarles dinero y pertenencias. En algunos casos, utilizaban mujeres o menores para no despertar sospechas.

El entramado delictivo tenía base en el complejo Padre Mugica, pero extendía su accionar a otros barrios del sur de la Ciudad y el conurbano bonaerense, como INTA, Zavaleta, Trujui y Virrey del Pino. De acuerdo a los investigadores, se trataba de una estructura con vínculos familiares y una dinámica organizada.
La causa se inició en septiembre de 2024 y permitió reconstruir al menos 15 hechos cometidos en apenas dos meses. El punto más grave se registró el 24 de febrero, cuando uno de los asaltos terminó con la muerte de un chofer de la aplicación DiDi.
A partir de tareas de inteligencia y ciberpatrullaje, los investigadores lograron establecer que la banda no solo operaba bajo esta modalidad, sino que también realizaba falsos allanamientos haciéndose pasar por policías, lo que ampliaba su capacidad delictiva.
Con las pruebas reunidas, la Justicia ordenó una serie de allanamientos simultáneos en distintos domicilios. Durante los procedimientos se secuestraron 19 teléfonos celulares y una computadora, elementos que serán clave para profundizar la investigación.
Entre los detenidos hay un hombre con antecedentes por homicidio que había recuperado la libertad recientemente tras cumplir una condena en la Unidad Penitenciaria de Marcos Paz.
La pesquisa estuvo a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 23, con intervención del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 43, y contó con el apoyo de distintas áreas operativas de la Policía Federal.
El caso deja al descubierto una modalidad que creció al calor de las aplicaciones de transporte y que obligó incluso a las plataformas a implementar sistemas de verificación de identidad para los usuarios.
Detrás de cada viaje solicitado, en este caso, no había una urgencia médica. Había una trampa cuidadosamente armada que terminó de la peor manera.