22/04/2026 - Edición Nº1170

Bienestar

El centro Zer

Perdió todo y fundó en Puerto Madero un rincón íntimo para volver a empezar

21/04/2026 | Yanil Zerdecki atravesó una crisis profunda y transformó su dolor en un espacio único de pilates personalizado



Hay historias que no empiezan con un plan de negocios. La de Yanil Zerdecki empezó con una pérdida. "Cuando me separé me quedé sin nada", dice sin rodeos. De ese momento, en lugar de quedarse paralizada, construyó algo. Hoy ese algo tiene nombre, dirección y una lista de personas que eligen ese espacio como su momento propio en la semana.

De la crisis al reformer: cómo nació Zer

Yanil es profesora de educación física, pero durante años no ejerció. La separación la dejó sin recursos y sin rumbo. Lo que vino después no fue un plan, fue una decisión. "Había cosas que no dependían de mí, pero sí dependía de mí qué hacía con eso", recuerda. "En lugar de quedarme en ese lugar, decidí construir algo que me sostuviera".

Yanil Zerdecki, fundadora de Zer Puerto Madero.

Tardó dos meses en montar el espacio. Gastó sus ahorros en las máquinas. Apostó todo a un formato que en Europa y Estados Unidos ya ganaba terreno pero en Argentina todavía era una apuesta: pilates reformer combinado con electrothermobike, en sesiones estrictamente personalizadas, de una persona a la vez. "Me jugué todo", dice.

Por qué eligió el uno a uno

La decisión de trabajar solo con una persona a la vez no fue un capricho ni una estrategia de marketing. Fue una convicción. "Creo en lo que pasa cuando alguien realmente te mira", explica Yanil. "El uno a uno no es un lujo, es una necesidad cuando buscás algo más profundo".

Cada sesión en Zer es diseñada para una sola persona a la vez.

En Zer no hay clases grupales, no hay turnos en fila, no hay rutinas fijas. Cada sesión se diseña según cómo llega esa persona ese día. "Si alguien llega cargado, la clase no puede ser igual que si llega liviano", describe. "Zer no funciona con estructuras rígidas, funciona con sensibilidad. Y eso, hoy, es muy poco común".

El momento en que entendió que era algo más que ejercicio

Yanil recuerda una clase en particular, en el medio de su propio proceso de reconstrucción. "Por primera vez en mucho tiempo, sentí calma", dice. "Ahí entendí que no era solo ejercicio. Era un espacio donde podía volver a mí". Volver al cuerpo, para ella, fue volver al presente. En un momento donde todo parecía desbordado, el movimiento la ordenó. Y esa experiencia es la que hoy intenta replicar con cada persona que entra por la puerta de Zer.

Lo que pasa cuando alguien entra

Zer Puerto Madero: la ubicación del estudio de pilates personalizado de Yanil Zerdecki.

Yanil describe así el momento en que alguien llega por primera vez: "Quiero que sienta alivio. Que al entrar baje los hombros sin darse cuenta. Que entienda que no tiene que rendir, ni demostrar, ni cumplir. Solo estar".

Eso, en un contexto donde el ritmo de vida urbana no para, es más difícil de encontrar de lo que parece. Y es exactamente lo que Zer ofrece: una hora que es completamente de esa persona, sin comparaciones, sin ruido, sin exigencia externa.

Una de sus alumnas, que llegó muy enfocada en resultados físicos, lo resumió sin buscarlo. "Un día me dijo: 'Este es el único momento de la semana donde no siento que tengo que demostrar nada'", cuenta Yanil. "Ahí entendés que el cambio real va por otro lado".

Un espacio que también la transformó a ella

Yanil no habla de Zer como si fuera solo su emprendimiento. Habla de él como si también fuera su refugio. "Zer no solo lo construí", dice. "Me reconstruyó a mí también. Me dio un lugar donde volver cada día y saber para qué estoy ahí".

Yamil Zerdecki, la mujer que creó Zer Puerto Madero.

El vínculo que genera con cada persona que asiste es, en sus palabras, real. "No es distante, pero tampoco invasivo. Hay algo muy genuino que se genera en ese uno a uno"

Para quien busca algo más que una rutina de ejercicios, Zer Puerto Madero ofrece exactamente eso: un espacio donde el cuerpo y la historia personal de cada uno son tratados con la misma atención.

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