El juicio por el crimen del peluquero Germán Medina sumó este martes una jornada cargada de testimonios que, según la querella, profundizan el cuadro en contra del acusado y debilitan su estrategia defensiva.
Durante la segunda audiencia, que se desarrolló en el Tribunal Oral en lo Criminal Nº24, declararon cinco personas entre familiares de la víctima y testigos vinculados al lugar del hecho. Entre ellos estuvieron la madre del joven, Mónica Ríos; su hermana, Mariana Medina; el encargado del salón y otro empleado.
El abogado querellante, Juan Manuel Dragani, precisó que uno de los testimonios clave fue el del encargado Carlos Azorín, alias “Charly”, a quien identificó como quien “lo rapó y le abrió la ventana” a Abel Guzmán. También declaró un amigo de la infancia del imputado, convocado como testigo de concepto.
La audiencia se dio pocos días después de la declaración del propio Guzmán, quien reconoció el ataque. “Me cegué y me enojé, no controlé ni mi ansiedad ni mi bronca. Agarré el arma y disparé, no medí las consecuencias”, sostuvo ante el tribunal. Además, explicó que huyó por temor a quedar detenido y aseguró que su vida quedó destruida tras el hecho.

Sin embargo, la querella rechazó de plano esa versión. Dragani calificó la exposición como “una vergüenza” y consideró que el acusado “intentó (solapadamente) establecer que lo hizo por emoción violenta”. En esa línea, afirmó que buscó “desvirtuar la premeditación y la alevosía”, aunque remarcó que su planteo resultó fallido.
El letrado también puso en duda el arrepentimiento del imputado, al señalar que, pese a haber confesado el crimen, “su gestualidad no denotaba arrepentimiento”.
Guzmán está acusado de homicidio agravado por alevosía y de privación ilegítima de la libertad agravada, ya que, según la imputación, mantuvo encerrados a sus compañeros tras asesinar a Medina.
El debate continuará el próximo 29 de abril, en una causa que empieza a mostrar con mayor claridad los ejes de la disputa entre las partes y el peso de los testimonios en la reconstrucción del crimen