El principal sospechoso del asesinato del policía Mauro Fabián Molina estaba bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica y ahora permanece prófugo, mientras que su madre fue detenida en las últimas horas acusada de haber colaborado para ocultarlo.
Se trata de Arnaldo Andrés Aquino, señalado como el autor del ataque ocurrido el martes al mediodía en Isidro Casanova. Según pudieron reconstruir los investigadores, el acusado debía cumplir prisión domiciliaria por el intento de homicidio de otro policía durante un robo en 2021, pero al momento del hecho no se encontraba en su vivienda.
El avance del caso llevó hasta su entorno más cercano. En un allanamiento realizado en una casa del barrio 22 de Enero, en Ciudad Evita, los investigadores encontraron la camioneta Volkswagen Amarok gris que habría sido utilizada en el robo y posterior homicidio. En ese lugar fue detenida Celsa Aquino, de 61 años, madre del sospechoso, quien quedó imputada por encubrimiento.

Las cámaras de seguridad fueron clave para reconstruir la secuencia. A las 11.19, el vehículo utilizado en el ataque fue retirado del domicilio y, media hora más tarde, regresó. Luego, otro auto oscuro llegó hasta la vivienda, varias personas descendieron y se retiraron rápidamente, en una maniobra que ahora es analizada por la fiscalía.
Dentro del inmueble, los peritos secuestraron elementos que podrían resultar determinantes para la causa: una gorra negra con el logo de Puma que habría sido utilizada por el autor del crimen, un par de guantes y muestras de ADN. También se constató que la camioneta había sido limpiada con agua y alcohol y que presentaba modificaciones recientes, como la incorporación de un barral y cambios en las llantas.
El crimen ocurrió cuando Molina, que trabajaba de civil como custodio de una empresa de cobranzas, se acercó a un local en la zona de Ruta 3 y Marconi. En ese momento fue interceptado por al menos un delincuente que intentó robarle dinero en efectivo. Ante la resistencia del efectivo, el atacante le disparó en el tórax y escapó con su arma reglamentaria.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que el vehículo del policía era blindado. Según el testimonio de los responsables de la firma para la que trabajaba, los delincuentes esperaron a que Molina abriera la camioneta para poder abordarlo, lo que refuerza la hipótesis de que el ataque pudo haber sido previamente planificado.
Con los elementos reunidos, el fiscal Adrián Arribas ordenó la detención de la madre del sospechoso y dispuso medidas urgentes para dar con Aquino, cuyo teléfono ya fue identificado y sobre el que se activaron alertas. Además, se notificó al Servicio Penitenciario Bonaerense sobre la violación del arresto domiciliario.
La causa quedó a cargo de la UFI de Homicidios de La Matanza y fue caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con homicidio criminis causa y encubrimiento agravado. Mientras tanto, la búsqueda del principal acusado continúa, en un caso que suma indicios de planificación y deja al descubierto cómo un hombre bajo control judicial pudo convertirse en el autor de un crimen a plena luz del día.