Invitados por la productora Decime la Verdad asistimos a Cinemacenter en la ciudad de Bahía Blanca para ver una de las películas más esperadas del año, uno de los tanques que Hollywood tenía guardado para sacudir la taquilla: Michael, la biopic de Michael Jackson y te vamos a contar que nos pareció tratanto de adelantarte lo menos posible porque hoy se estrena en todos los cines de nuestro país.
Quienes vayan a ver la película tienen que saber que está producida y curada por la familia de Michael, donde en todo tiempo se lo cuida al extremo, muestra más sus debilidades personales que sus fortalezas musicales y todo el tiempo retrata la obesión del cantante por la perfección estética pero siempre desde el lado superficial como no así tanto desde lo artístico.
El vestuario es impactante, la edición de sonido roza la perfección y la actuación de Jaafar Jackson es para que le den el Oscar pero ya, no hay que esperar al año que viene. La destreza, que según se supo le llevó años de práctica, es tal que del cuello para abajo estás viendo bailar a Michael Jackson todo el tiempo, en cuanto al parecido físico está bien logrado pero no es simétrico, algo que estos mismos productores ya sufrieron con mayor enfásis en Bohemian Rhapsody.
Resulta raro destacar que siendo una película donde hay mucha música lo importante está centrado en el aspecto humano del personaje, del rey. La insistencia de quienes hicieron el film por mostrar a MJ como una persona vulnerable, débil, falto de carácter pero a la vez extremadamente humano, solidario y empático nos muestra un lado B de alguien a quien amamos por otra cosa. Tal vez era el objetivo central, el homenaje póstumo.
Detalles que podrá notar el 1% de la audiencia tienen que ver con la fecha de salida de algunas canciones o cierto vestuario equivocado pero eso si que no mueve el amperímetro para medir la calidad de lo que se proyectó. Para destacar el papel de Bill Whitfield, el celoso guardaespaldas de Michael, interpretado por KeiLyn Durrel Jones porque casi sin emitir sonido se convierte en alguien clave en la vida de MJ, en contrapartida Quincy Jones aparece apenas un par de minutos siendo fundamental en el destino musical del cantante, pero esto tiene que ver con lo expresado hace un par de párrafos atrás.
Estamos frente a una biopic que acá no termina, que le faltan capítulos jugosos de los años más turbulentos de Michael pero a la vez donde su capacidad compositiva y su vuelo en la creación de melodías aumenta exponencialmente ¿Se seguirá centrando en los aspectos personal o ya no convienen? Continuará...