Este jueves 23 de abril, la ciudad de Mercedes será el punto de partida de un espacio que empieza a moverse con ambición dentro del peronismo bonaerense. En la sede de la Agrupación 17 de Octubre —un armado joven que busca consolidarse en el interior con vocación de debate, volumen político y proyección— el exintendente y exdiputado Carlos Selva recibirá a Nicolás Hourclé, un dirigente que comienza a ganar visibilidad con un perfil poco habitual en la escena actual.
Con formación técnica, experiencia en gestión pública y un discurso directo sobre los problemas estructurales del país, Hourclé se posiciona como una de las voces emergentes que buscan correr la discusión política de la coyuntura hacia las soluciones de fondo. Referenciado en el espacio Esperanza Nacional y con paso por áreas clave del Estado, plantea una agenda centrada en producción, desarrollo y soberanía. En diálogo con NewsDigitales, deja definiciones contundentes y fija una idea que atraviesa su mirada: "sin un plan de reconstrucción serio, la Argentina no tiene salida".
—Para quienes todavía no lo tienen en el radar, ¿quién es Nicolás Hourclé y desde dónde se posiciona políticamente?
—Soy dirigente de la agrupación peronista Esperanza Nacional -no kirchnerista-, con formación técnica y experiencia en gestión pública. Intervengo con frecuencia en el programa Así es Tano, que se emite los sábados a las 20 horas por Radio Del Plata y también en NOVA TV, que sale los miércoles de 14 a 16 horas por el stream Vale Todo. Desde esos espacios y desde la política busco instalar una discusión más profunda sobre desarrollo, producción y soberanía. Creo que la Argentina necesita ordenarse en serio y volver a pensar estratégicamente su futuro.
—Usted se presenta como una voz de renovación dentro del peronismo. ¿Qué significa eso en concreto?
—Significa no repetir fórmulas que ya fracasaron, pero tampoco romper con lo que funciona. Hay que actualizar la discusión, poner el foco en la producción, en el desarrollo y en cómo se para la Argentina en el mundo. Renovar no es borrar todo, es ordenar y proyectar.
—Comparte el encuentro con Carlos Selva. ¿Qué aporta esa combinación?
—Aporta equilibrio. Carlos tiene una enorme experiencia territorial y política, conoce la provincia como pocos. Yo vengo con una mirada más técnica y de largo plazo. Esa combinación es necesaria si de verdad queremos construir algo serio.
—¿Cuándo y dónde se va a realizar el encuentro en Mercedes?
—Este jueves 23 de abril, a las 19:00 hs, en la sede de la Agrupación 17 de Octubre, en Avenida 30 entre 23 y 25. La idea es generar un espacio de discusión abierto, con contenido y con una mirada puesta en lo que viene.
—¿Qué tipo de charla se va a encontrar el que se acerque?
—No es una charla liviana ni de coyuntura solamente. Vamos a hablar de política nacional e internacional, pero con un eje claro en la reconstrucción de la Argentina. La idea es ir más allá del diagnóstico y discutir propuestas concretas.
—¿Qué espera que se lleven quienes participen del encuentro?
—Ideas, pero también claridad. Entender que hay salida, que no estamos condenados a repetir errores. Y que esa salida requiere compromiso, debate y decisión política.

—¿Este tipo de espacios son el inicio de algo más grande?
—Sin dudas. La reconstrucción no va a venir de un solo lugar ni de una sola persona. Se construye desde estos encuentros, desde el territorio y desde la discusión honesta. Esto es parte de ese camino.
—En los programas en que participa mantiene un discurso muy crítico del modelo económico actual. ¿Dónde pone el foco de esa crítica?
—En el impacto concreto sobre la vida de la gente. Estamos frente a un esquema que desarticula el entramado productivo, deteriora ingresos y compromete el futuro. No es solo un error técnico, es una decisión política que tiene consecuencias sociales muy profundas.
—Ha llegado a calificar la situación como un "crimen de lesa humanidad económica". ¿Sostiene ese concepto?
—Sí, porque cuando se toman decisiones que afectan de manera sistemática a millones de personas, no estamos hablando solo de economía. Estamos hablando de daño estructural. Y eso requiere ser nombrado con la gravedad que implica.
—Uno de los ejes de la charla será la soberanía de los recursos. ¿Qué implica eso hoy para la Argentina?
—Implica dejar de pensar nuestros recursos como commodities y empezar a verlos como vectores de desarrollo. Litio, energía, agroindustria: ahí hay una base concreta para salir de la crisis. Pero requiere planificación, regulación inteligente y decisión política.

—¿Qué lugar ocupa la industria en ese esquema?
—Central. No hay desarrollo sin industria. El país necesita recuperar capacidad productiva, generar valor agregado y empleo de calidad. Todo lo demás es un atajo que ya fracasó.
—Usted habla de un "plan de reconstrucción nacional". ¿En qué consiste?
—Es una hoja de ruta integral. Incluye estabilización macroeconómica, recuperación productiva, inversión en ciencia y tecnología y un nuevo contrato social. No alcanza con criticar: hay que ofrecer una alternativa concreta y viable.
—Se habla de superar la grieta. ¿Es posible desde el lugar que usted propone?
—No se trata de negar diferencias, sino de ordenar prioridades. Cuando el país está en crisis, hay que construir mayorías en torno a objetivos concretos: producción, trabajo, soberanía. Desde ahí se puede salir de la lógica binaria que nos paraliza.