La resolución del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, de carácter preventivo y aplicación obligatoria, surge como respuesta directa al incidente registrado durante el último Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, donde el masivo recibimiento derivó en un principio de incendio.
La determinación del organismo de seguridad se basa en la evaluación de los riesgos observados el pasado domingo en el Estadio Monumental. Durante el ingreso del equipo local, la histórica cantidad de papeles acumulados en las gradas facilitó el inicio de un foco ígneo en un sector de la platea alta.
Aunque el fuego fue sofocado con celeridad por el personal de emergencia y la intervención de los propios simpatizantes con matafuegos, el hecho evidenció el peligro latente.
Según el comunicado oficial, el Comité de Seguridad en el Fútbol subrayó que, a pesar de que River contaba con protocolos de contingencia aprobados y recursos para aplicarlos, la situación demostró el "potencial riesgo de ignición" que estos materiales representan en contextos de alta concentración de público.
El foco ígneo se habría originado, presuntamente, por la caída de una colilla de cigarrillo sobre el material acumulado en la tribuna Centenario Alta, obligando a los asistentes a replegarse para evitar daños mayores.
La resolución fue aprobada por unanimidad en una reunión que contó con representantes de la Liga Profesional, la AFA, el Ministerio Público Fiscal, la Legislatura porteña y la Subsecretaría de Eventos Masivos y Deportivos, a cargo de Juan Manuel Castrilli.
La medida afecta a todos los estadios dentro de la jurisdicción de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y rige para todos los sectores: tribunas populares, plateas y cualquier área destinada al público.

La entidad fue taxativa al advertir que, de ahora en adelante, "no se otorgarán autorizaciones para acciones de festejo que contemplen la utilización de los mencionados elementos".
Esto significa que las habituales coreografías organizadas por las subcomisiones del hincha o grupos de socios que incluyan el lanzamiento coordinado de papel picado quedarán vedadas por estrictas razones de seguridad.
Los clubes ya han sido notificados mediante una carta formal donde se les insta a informar la medida de manera inmediata a sus seguidores y a arbitrar los medios necesarios para garantizar su cumplimiento.
Las autoridades porteñas recalcaron que su misión primordial es proteger a los espectadores, señalando que una gran parte de los incidentes en los estadios nacionales se vinculan a la presencia de fuego.
Para el último Superclásico, la Subcomisión del Hincha coordinó una logística sin precedentes que involucró tres semanas de trabajo manual por parte de voluntarios e hinchas.
En total, se cortaron 52.000 kilos de papelitos (50 toneladas), los cuales fueron distribuidos en bolsas colocadas estratégicamente en cada asiento del estadio. La acción coordinada involucró a más de 85.000 personas, creando un efecto visual que cubrió por completo el césped y las tribunas Sívori, Centenario, Belgrano y San Martín con los colores blanco y rojo.

El lanzamiento de papelitos es una tradición profundamente arraigada en la identidad del fútbol local, transmitida de generación en generación. Su uso remite a hitos históricos, como la salida de las selecciones de Argentina y Países Bajos en la final del Mundial 1978, o la consagración de River en la Copa Libertadores de 1996 ante América de Cali.
Con esta nueva normativa, las postales de las canchas porteñas cubiertas de blanco tras la salida de los equipos pasarán a formar parte del archivo histórico, priorizando la integridad física de los asistentes por sobre la historia, el folklore y el impacto visual de un espectáculo deportivo.