En febrero, la economía argentina cayó 2,6% respecto al mes anterior y 2,1% en relación a febrero de 2025, de acuerdo con datos oficiales del INDEC.
Así, la actividad económica muestra una retracción interanual de 0,2% en el primer bimestre de 2026.
Si el nivel de actividad de febrero se mantuviera constante durante todo este año, el PBI caería 0,2%, muy lejos del 3,3% de crecimiento que esperan las consultoras mejor rankeadas que releva el BCRA, el 3,5% del FMI y el 5% que el Gobierno incluyó en el Presupuesto 2026.

De este modo, la actividad borró la mejora reportada en los dos meses anteriores, volviendo a niveles de junio de 2025.
En la comparación interanual, ocho de los quince sectores registraron subas, pero no llegaron a compensar los derrumbes de los otros siete.
El ministro de Economía, Luis Caputo, indicó en redes sociales que se trata de una “baja puntual”, pero que “la tendencia subyacente, medida por el indicador tendencia-ciclo, siguió ubicándose en terreno positivo con una suba de 0,1% m/m”.
✅ El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una variación negativa de 2,6% m/m en la serie desestacionalizada y de 2,1% interanual.
— totocaputo (@LuisCaputoAR) April 22, 2026
✅ Más allá de la baja puntual de febrero, la tendencia subyacente, medida por el indicador tendencia-ciclo, siguió ubicándose…
En febrero, los sectores que mejoraron interanualmente fueron:

De depender únicamente de estos tres sectores, la economía argentina hubiera crecido interanualmente 1%, pero fue contrarrestado por la retracción de otros sectores:
El comercio y la industria concentran casi el 40% del empleo registrado privado. En cambio, los que traccionaron la actividad no alcanzan ni el 10% del trabajo formal.
Por eso, los números de empleo y los de actividad presentan una divergencia pocas veces vista: mientras la economía se recuperó con creces del derrumbe del primer semestre de 2024, la cantidad de asalariados no encuentra piso.
Desde la asunción de Milei, se perdieron 206.262 puestos asalariados registrados en el sector privado. El 33%, unos 69 mil, pertenecían a la industria manufacturera.
Para peor, los sectores dinámicos destruyeron más empleo del que crearon: el agro sumó 7.400 desde la asunción de Milei, pero en Minería se destruyeron 8.700 y en Intermediación financiera otros 5.300.

El propio Ricardo Arriazu, economista muy afín al gobierno, dio cuenta de este fenómeno hace unos días: "la economía está generando más destrucción de empleo que creación".
En ese sentido, le advirtió al gobierno que “esta situación puede generar un ruido político y trasladarse al plano electoral”.
En otro punto del espectro académico-ideológico, Roberto Frenkel advirtió: "vamos a quedar con un tipo de cambio de Arabia Saudita pero sin trabajo para la gente, porque con ese tipo de cambio no producimos nada".
Bajo este modelo económico, el problema es el empleo: "¿De qué labura la gente? ¿De qué labura la población argentina? Tenemos un conurbano de 12 millones de personas, si no pensamos en eso, no pensamos en el país" sentenció.