En un desafío directo a la gestión de Javier Milei, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, decidió dejar de actuar como un amortiguador silencioso de la crisis nacional. A través de lo que en los pasillos del Centro Cívico denominan el "plan escudo", el mandatario cordobés coordinó una movilización territorial sin precedentes que une a peronistas, radicales y vecinalistas en un reclamo común por la salud y la obra pública.
"Sepan que el Gobierno de Martín Llaryora no los va a dejar solos en la actual coyuntura que atraviesa el país", sentenció el ministro de Gobierno, Manuel Calvo, ante una audiencia de más de 230 intendentes que se reunieron para sellar este pacto de resistencia institucional. La orden de Llaryora es clara: si la Nación abandona sus obligaciones, la Provincia debe "estirar al máximo la crisis" para que la responsabilidad del ajuste quede expuesta ante la sociedad.
Este miércoles, la tensión se trasladó a las calles de la ciudad de Córdoba. Más de 160 intendentes del interior provincial marcharon hacia la sede del PAMI para entregar un petitorio formal exigiendo la cancelación de deudas por prestaciones médicas. Los mandatarios denuncian que los municipios están absorbiendo con fondos propios los gastos de ambulancias, traslados y atención en hospitales locales ante el "incumplimiento flagrante" de la obra social nacional.
#AHORA @PAMI_org_ar Córdoba, decena de intendentes y jefes comunales, concurrieron al 3 piso p/hablar con alguna autoridad del organismo, dada la abultada deuda q tiene la Obra Social c/municipios. Dijeron que los atenderan la prox. semana. Info: Javier Sassi @masradiocba pic.twitter.com/jMEwrYjzgo
— Javier A. Sassi (@JavierSassi) April 22, 2026
"La realidad es que estamos muy mal, hace siete meses que PAMI no nos paga las prestaciones que damos por fuera de la cápita", explicó uno de los jefes comunales firmantes. El reclamo no solo es económico; apunta al corazón de la gestión política de Gabriel Bornoroni, referente libertario en la provincia, a quien el llaryorismo acusa de "no saber gestionar" el organismo más sensible para los jubilados.

El llamado "plan escudo" es la estrategia de Llaryora para que los servicios básicos no colapsen en el interior cordobés. Ante el retiro de fondos nacionales, la Provincia decidió inyectar recursos propios en tres frentes críticos:
El quiebre de la diplomacia entre Córdoba y la Nación se profundizó hace una semana, cuando Llaryora rompió el silencio con una frase que marcó el nuevo rumbo: "Pido públicamente: no se escondan más, pongan la cara y pongan los recursos". El gobernador cuestionó que el PAMI esté "abandonando a los abuelos" y exigió que los números del ajuste "cierren con la gente adentro".
"Tengan coraje, defiendan a los abuelos"
— Corta (@somoscorta) April 13, 2026
Martín Llaryora les pidió a los dirigentes nacionales que "no se escondan más y pongan la cara" porque "no puede estar el PAMI abandonando a los abuelos" y cuestionó: "¿O no se acuerdan lo que hicieron por esta patria y este país?". pic.twitter.com/z3XSrkmVMo
Esta vehemencia responde a encuestas que maneja El Panal, donde se observa el impacto negativo que la crisis de salud está teniendo en la imagen de los referentes libertarios locales. En Córdoba, la deuda total de la Nación con el sistema sanitario (incluyendo municipios y la obra social provincial Apross) ya escala a los $30.000 millones.
El trasfondo de esta pelea también es previsional. En marzo de 2024, el Gobierno de Javier Milei suspendió por decreto los giros destinados a cubrir el déficit de las cajas de jubilaciones de 13 provincias, incluida Córdoba. Aunque recientemente se ratificó un acuerdo para que los envíos pasen de $5.000 a $10.000 millones mensuales, la cifra sigue estando lejos de cubrir el rojo real y la deuda acumulada de años anteriores.

Este desfinanciamiento obliga a Llaryora a redoblar la apuesta territorial, consolidando al peronismo cordobés como un bloque unido frente a lo que consideran una "crueldad inmensa" del ajuste fiscal sobre los sectores más vulnerables.
TM