El pastor y comunicador Dante Gebel comenzó a dar señales cada vez más claras de su incursión en la política nacional. Con la mirada puesta en las elecciones presidenciales de 2027, el referente religioso activó en las últimas semanas una agenda de reuniones con actores clave del sindicalismo y la dirigencia política.
Su estrategia, según fuentes cercanas, apunta a consolidarse como una figura “outsider” capaz de articular consensos por fuera de las estructuras tradicionales, pero sin romper del todo con ellas.
Uno de los movimientos más significativos fue su encuentro con referentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), donde dialogó con dirigentes de peso como Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri, entre otros.
El acercamiento al sindicalismo no es menor: representa un puente directo con una de las estructuras más influyentes del peronismo, espacio con el que Gebel mantiene un vínculo cada vez más visible.
En paralelo, Gebel también mantuvo una reunión con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, uno de los dirigentes con proyección dentro del peronismo federal.
El vínculo no es nuevo. Desde el entorno del mandatario ya habían mostrado interés en la figura del pastor durante encuentros políticos previos, lo que refuerza la idea de una construcción conjunta a futuro.
A diferencia de otros dirigentes emergentes, Gebel opta por un tono moderado. Evita cuestionar directamente al presidente Javier Milei y se posiciona como una figura que busca sumar apoyos sin entrar en la grieta.

“Va a seguir con su perfil outsider y sin criticar abiertamente al Gobierno”, aseguran desde su entorno. Esta estrategia le permite mantener diálogo con distintos sectores sin quedar encasillado en una oposición dura.
La hoja de ruta de Gebel incluye la construcción de una “gran coalición” que reúna sectores políticos, sindicales y sociales. Su intención es capitalizar su llegada a públicos diversos y trasladar ese capital simbólico al terreno electoral.
En ese camino, también apuesta a fortalecer su exposición mediática. En las próximas horas se difundirá una entrevista con el periodista Luis Novaresio en A24, donde podría dar nuevas definiciones sobre su futuro político.
Aunque todavía no confirmó oficialmente su candidatura, el movimiento de piezas es evidente. La posibilidad de que formalice su postulación después del Mundial de Fútbol aparece como un horizonte concreto.
En un escenario político fragmentado y con liderazgos en redefinición, la irrupción de Gebel podría reconfigurar alianzas y sumar un actor inesperado a la disputa por la Casa Rosada.

Por ahora, el pastor avanza paso a paso, tejiendo vínculos y construyendo estructura. La incógnita es si ese armado logrará traducirse en una candidatura competitiva o quedará como una apuesta más dentro del complejo tablero político argentino.
ND