23/04/2026 - Edición Nº1171

Política

Después de la polémica

Casa Rosada cambió el acceso de la prensa: qué deben hacer ahora los acreditados

23/04/2026 | Desde Presidencia explicaron que la medida busca “garantizar la seguridad nacional”.



En medio de un clima de creciente tensión en torno a los controles y protocolos de acceso a la sede del Gobierno, el secretario de Prensa de Presidencia -Javier Lanari- salió a aclarar en redes sociales los motivos detrás de una decisión que generó controversia: la eliminación de las huellas dactilares de periodistas acreditados en Casa Rosada.

A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, el funcionario sostuvo que la medida “se tomó como medida preventiva en respuesta a la denuncia de Casa Militar sobre espionaje ilegal”. Según detalló, el objetivo es estrictamente preventivo y apunta a resguardar la seguridad nacional.

La disposición despertó interrogantes entre trabajadores de prensa y sectores comprometidos con la defensa de la libertad de expresión, que observan con preocupación cualquier modificación en las condiciones de acceso a la cobertura diaria en la sede presidencial.

Lanari no brindó mayores precisiones sobre el alcance de la denuncia ni sobre los mecanismos alternativos de control que se implementarán, el episodio vuelve a poner en foco la relación entre el Gobierno y los periodistas acreditados, en un contexto atravesado por debates sobre transparencia, seguridad y límites en el ejercicio profesional.

NOLSALP

La consigna “no odiamos lo suficiente a los periodistas” (NOLSALP) se volvió una frase recurrente en el ecosistema digital que rodea a Javier Milei. No surgió como un eslogan oficial, sino más bien como una expresión nacida en redes sociales —especialmente entre cuentas afines al oficialismo— que el propio Milei terminó replicando, amplificando o validando en distintos momentos.

Desde antes de asumir la presidencia, Milei viene sosteniendo que muchos medios y periodistas operan con intereses políticos o económicos, lo que —según su mirada— distorsiona la información. En ese contexto aparece también el término “ensobrados”, un apelativo que utiliza para referirse a periodistas a los que acusa de recibir dinero (“sobres”) a cambio de favorecer determinadas agendas o atacar a su espacio político.

Cuando el presidente o su entorno apelan a frases como NOLSALP, lo hacen en clave provocadora y como forma de interpelar a su base de apoyo, reforzando la idea de que existe un conflicto entre “la gente” y ciertos sectores del periodismo. Es una estrategia discursiva que combina deslegitimación de críticos con construcción de identidad política. No es solo una frase aislada: es el síntoma de una relación conflictiva, enmarcada en una estrategia de comunicación basada en la confrontación directa.