27/04/2026 - Edición Nº1175

Judiciales

Burnout

Qué prueba reconoce la Justicia para demostrar hostigamiento en el trabajo

26/04/2026 | La Justicia de Roca dio por probado un esquema de desgaste sistemático contra una trabajadora.



No fue un hecho aislado, sino un proceso sostenido en el tiempo. Una trabajadora que tenía a su cargo tareas comerciales y responsabilidades en una sucursal terminó con un cuadro de agotamiento extremo tras meses de presiones, maltratos y desvalorización en su lugar de trabajo.

El caso llegó al fuero laboral de General Roca, que analizó la situación y concluyó que existió acoso laboral. La sentencia condenó a la empresa Gestiones Comerciales Flex S.A.S. a indemnizar a la empleada, incluyendo el reconocimiento de daño moral.

Según quedó acreditado en el expediente, el vínculo laboral estuvo atravesado por conductas reiteradas que excedían cualquier exigencia razonable. Entre ellas, la asignación de tareas ajenas a su puesto, críticas constantes y un progresivo aislamiento dentro del ámbito laboral.

Ese esquema de desgaste tuvo un impacto directo en su salud. Una pericia médica confirmó que la mujer desarrolló un cuadro de burnout, con síntomas como insomnio, pérdida de apetito y un estado depresivo acompañado de ansiedad.

Cuando intentó poner un límite a la situación y pidió que cesaran los maltratos, no obtuvo respuestas por parte de la empresa. Ante ese escenario, optó por considerarse despedida e iniciar acciones judiciales.

La firma no se presentó en el proceso, lo que derivó en su declaración de rebeldía. En ese contexto, el tribunal tuvo por ciertos los hechos relatados por la trabajadora, apoyado en la prueba documental y las comunicaciones intercambiadas.

El fallo reconoció la existencia de la relación laboral, las condiciones en que se desarrolló y la responsabilidad del empleador en la ruptura del vínculo. En consecuencia, ordenó el pago de las indemnizaciones correspondientes al despido indirecto.

Además, dispuso una compensación por el daño moral sufrido y la entrega de los certificados laborales, al tiempo que dejó asentadas irregularidades en la registración del vínculo y en la escala salarial asignada a la trabajadora.

En paralelo, rechazó otros planteos por falta de prueba suficiente, como el reclamo por diferencias salariales y ciertas multas vinculadas a incumplimientos formales.

La resolución judicial reconstruyó así un escenario de acoso sostenido que derivó en un deterioro extremo de la salud de la trabajadora y que terminó con una condena para la empresa.