Pasadas las 17, continuaba el desalojo de las viviendas ocupadas en las calles San Blas y Andrés Lamas en donde vivianm unas 100 personas de manera informal. El procedimiento de desalojo comenzó esta madrugada luego de 26 años de conflicto legal. Personal de la Policía de la Ciudad logró recuperar el complejo de cinco propiedades ubicado entre San Blas 1972 y Andrés Lamas 2097. Tras unos incidentes que se produjeron durante el operativo, tres personas fueron detenidas bajo los cargos de atentado y resistencia a la autoridad al intentar impedir el avance de los oficiales. En tanto que una meujer quedó detenda también por provocar lesiones a un a mujer de la fuerza de seguridad porteña.

Según relataron vecinos y residentes, efectivos de la Policía de la Ciudad y personal de distintas áreas del Gobierno porteño llegaron al lugar a primera hora e intentaron ingresar al edificio. De acuerdo con estos testimonios, inicialmente no se habría exhibido una orden judicial escrita, lo que generó resistencia por parte de quienes viven allí. Más tarde, indicaron, se informó que la intervención contaba con aval de la fiscalía, presuntamente comunicado de forma telefónica.
Entre los ocupantes se encontraba Diego Molina, conocido por las polémicas fotos junto al cuerpo de Maradona, quien lideraba la toma y contaba con antecedentes penales previos. Los usurpadores habían invertido el relato judicial, intentando sostener ante las autoridades que la verdadera dueña del inmueble era, en realidad, una inquilina del grupo familiar ocupante.

La disputa comenzó en 1998 cuando la propietaria permitió que una empleada viviera en el lugar, quien posteriormente se apropió de la vivienda de forma ilegal. Desde el año 2000 la toma se consolidó totalmente, llegando a existir una sentencia firme de desalojo desde 2009 que recién pudo ejecutarse durante la jornada de hoy. Varias de las personas que vivían en los domicilios cuentan con antecedentes, e incluso algunos están imputados y tienen sumarios judiciales,
Dada la precariedad de las instalaciones, la Guardia de Auxilio procedió a clausurar el edificio debido a un riesgo inminente de derrumbe constatado por los peritos técnicos. Mientras tanto, la Red de Atención se encuentra censando a los habitantes desalojados para brindarles asistencia social y gestionar posibles soluciones habitacionales ante la emergencia.