El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezará su primera reunión como presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, en un encuentro que estará atravesado por la reforma electoral impulsada por el gobierno de Javier Milei.
La cita será en la sede partidaria de La Plata y reunirá a 48 consejeros entre intendentes, legisladores, funcionarios y referentes sindicales, en un contexto de reconfiguración política.
Uno de los ejes centrales será el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Desde el peronismo bonaerense hay posturas diversas, aunque varios dirigentes coinciden en su utilidad para ordenar candidaturas.
El vicepresidente del PJ provincial, Federico Otermín, planteó que las primarias “son una herramienta” y sugirió que su continuidad dependerá de lo que ocurra a nivel nacional. Si se mantienen en ese plano, en la provincia seguirían vigentes.

El debate sobre las PASO también está atravesado por la disputa interna en el peronismo. De cara a 2027, ya circulan múltiples nombres para suceder a Kicillof en la provincia.
Entre ellos aparecen figuras como Mayra Mendoza, Jorge Ferraresi, Gabriel Katopodis y Sergio Berni, entre otros. En ese escenario, las primarias se presentan como un mecanismo clave para ordenar la competencia.
Otro punto fuerte del encuentro será el posible desdoblamiento de las elecciones en la provincia, una decisión que depende exclusivamente del gobernador.
La experiencia de 2025 aparece como antecedente: el peronismo logró una victoria amplia en los comicios provinciales, pero luego sufrió un revés en las elecciones nacionales. Ese resultado aún genera tensiones internas y reproches dentro del espacio.
La figura de Cristina Fernández de Kirchner también estará presente en el debate. Su situación judicial y política genera divisiones dentro del peronismo, especialmente en sectores vinculados a La Cámpora.

Dirigentes cercanos al kirchnerismo cuestionan la falta de gestos públicos de Kicillof hacia la exmandataria, lo que suma un nuevo foco de tensión en la interna partidaria.
El desembarco de Kicillof al frente del PJ bonaerense fue resultado de un acuerdo con el kirchnerismo que incluyó el corrimiento de Máximo Kirchner a la presidencia del Congreso partidario.
Desde ese lugar, el gobernador buscará consolidar su liderazgo dentro del espacio y proyectarse a nivel nacional, en un contexto político que empieza a mirar hacia 2027.
La reunión marcará el inicio de una nueva etapa para el peronismo bonaerense, atravesada por debates estratégicos, tensiones internas y la necesidad de construir una alternativa frente al oficialismo nacional.
Con la reforma electoral como telón de fondo, Kicillof deberá equilibrar posiciones dentro del partido y definir un rumbo en un escenario político cada vez más competitivo y fragmentado.
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