La causa por la muerte de Pedro Tomás “Lauchón” Viale, exespía vinculado al histórico operador de inteligencia Antonio Stiuso, volvió a moverse en los tribunales. La Corte Suprema de Justicia de la Nación despejó el último obstáculo procesal y dejó firme la realización de un nuevo juicio oral contra los policías bonaerenses acusados por el hecho.
La decisión fue firmada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quienes rechazaron los recursos presentados por las defensas de los imputados. De este modo, quedó convalidado el fallo de la Cámara Federal de Casación Penal que había anulado las absoluciones dictadas en el primer juicio y ordenado la realización de un nuevo debate.
Los planteos de los acusados apuntaban a frenar ese escenario. Alegaban violación del plazo razonable, arbitrariedad, afectación del debido proceso y el principio de ne bis in ídem. Sin embargo, la Corte descartó esos argumentos al considerar que el recurso extraordinario no estaba dirigido contra una sentencia definitiva o equiparable, lo que impidió su tratamiento.

El fallo implica un avance concreto en el expediente: la causa deberá volver a juicio y reexaminar las responsabilidades de los efectivos del Grupo Halcón que participaron del operativo en el que murió Viale. Entre ellos se encuentran Gustavo Martínez, Pedro Nelson Alegre, Raúl Castro, Cristian Herrera, Ricardo Núñez, Damián Ignomirellio y José Antichan.
El episodio que dio origen al caso ocurrió la madrugada del 9 de julio de 2013, cuando un grupo especial de la policía bonaerense irrumpió en una vivienda de La Reja, en el partido de Moreno, con el objetivo de detener a Viale en el marco de una investigación por narcotráfico. El operativo terminó con el ex agente de inteligencia muerto.
En el primer juicio oral, el Tribunal Oral en lo Criminal de San Martín había considerado que los policías actuaron en legítima defensa, lo que derivó en su absolución. Pero esa decisión fue revisada por la Cámara de Casación, que en diciembre de 2025 anuló el fallo al advertir irregularidades en el desarrollo del debate.
Entre los puntos cuestionados, los jueces de Casación señalaron la negativa a incorporar pruebas relevantes propuestas por la querella, entre ellas la declaración testimonial de Stiuso, una figura central para reconstruir el contexto en el que se produjo el operativo y las tensiones internas dentro de los servicios de inteligencia.

La familia de Viale sostiene desde el inicio que el procedimiento fue, en realidad, un operativo destinado a matarlo, vinculado a disputas dentro del mundo del espionaje en un momento atravesado por fuertes divisiones políticas e institucionales.
Con la decisión de la Corte, el expediente entra en una nueva etapa. El futuro juicio oral deberá volver a analizar los hechos, las responsabilidades y el trasfondo de un caso que, más de una década después, sigue atravesado por interrogantes sobre el rol de la policía y las conexiones con la estructura de inteligencia del Estado.