El intento de La Libertad Avanza de eliminar las PASO en la Ciudad de Buenos Aires sumó un nuevo capítulo de tensión política. En línea con la estrategia nacional de Javier Milei, el bloque libertario en la Legislatura porteña busca avanzar con una reforma que ya genera resistencia tanto en el PRO como en el peronismo, dos espacios que coinciden en defender el mecanismo de primarias como herramienta de orden interno.
La jugada libertaria no es aislada. Forma parte de un esquema más amplio que combina la ofensiva en el Congreso con una disputa directa en el principal bastión del macrismo. La iniciativa, impulsada por el espacio que responde a Pilar Ramírez, plantea que las PASO representan un gasto innecesario y una interferencia estatal en la vida partidaria. Sin embargo, detrás del argumento económico se esconde una discusión más profunda: quién define las candidaturas y bajo qué reglas.
Eliminar las primarias implica trasladar el poder de decisión a las cúpulas partidarias. En la práctica, reduce la exposición pública de las internas y concentra la negociación en acuerdos cerrados. Ese punto es el que genera rechazo transversal: tanto el PRO como el peronismo entienden que las PASO, con todos sus defectos, funcionan como un mecanismo de contención de conflictos internos.
En el oficialismo porteño, Jorge Macri fijó una postura clara. Aunque su gestión suspendió las primarias en 2025, rechaza eliminarlas de forma definitiva. Su argumento es político antes que técnico: sin PASO, la competencia interna pierde visibilidad y la legitimidad de las candidaturas se debilita. “Si todo se mide por el costo, se vacía la democracia”, repiten cerca suyo.
Agradezco a todas las fuerzas políticas que acompañaron la suspensión de las PASO. Esta decisión no solo representa un ahorro de $20 mil millones para los vecinos, sino que también muestra una política más responsable y madura.
— Jorge Macri (@jorgemacri) February 21, 2025
Las PASO legislativas eran un mecanismo costoso que… https://t.co/ZN0cnpwSYT
El peronismo, por su parte, enfrenta una realidad aún más delicada. En medio de tensiones internas y reacomodamientos, necesita una herramienta que ordene la competencia sin fracturas. Por eso, la defensa de las PASO no es solo ideológica, sino funcional a su propia supervivencia política en el distrito.
La discusión suma otro eje: el sistema de votación. Mientras los libertarios impulsan boleta única en papel a nivel nacional, en la Ciudad el esquema electrónico sigue siendo defendido por distintos sectores. Esa contradicción alimenta sospechas sobre los verdaderos objetivos de la reforma y reabre el debate sobre los intereses que rodean al sistema electoral porteño.
Sin mayoría propia, La Libertad Avanza enfrenta un escenario complejo. La coincidencia entre PRO y peronismo, aunque circunstancial, bloquea cualquier avance unilateral. El resultado es incierto: puede haber negociación, cambios en el proyecto o directamente su congelamiento. Pero algo ya quedó claro: la pelea por las reglas electorales es, en el fondo, una pelea por el poder.
La Ciudad tiene que avanzar a la velocidad que lo está haciendo la Nación. Es hora de tomar decisiones. pic.twitter.com/rrkQSHkmQw
— Pilar Ramírez (@PilarRamirezmpr) March 27, 2026