La Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (FATERYH) y las cámaras del sector acordaron la paritaria para los encargados de edificios en abril de 2026, estableciendo un incremento porcentual junto con una suma fija de fuerte impacto en los ingresos. A su vez, incrementará el valor de las expensas de edificios el mes entrante.
La actualización salarial es del 2% sobre los salarios de marzo, aplicable tanto al básico como a los adicionales de convenio. Sería menor al IPC del período, considerando que según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central espera en abril una inflación de 2,7%.
Por ello, el factor de la recomposición se centró en una suma fija remunerativa de $100.000 mensuales, que se incorporará al salario de todos los trabajadores.
Desde el sindicato que conduce Víctor Santa María remarcaron que el objetivo es “defender el poder adquisitivo, la estabilidad laboral y los derechos de los trabajadores”, en un contexto atravesado por el encarecimiento del costo de vida.
El acuerdo incluye una cláusula de revisión para mayo, como estrategia sindical para evitar acordar en un contexto de aceleración inflacionaria.
De acuerdo con la nueva escala, el salario de un encargado permanente asciende a:
-Con vivienda:
1° categoría: $1.044.417
2° categoría: $1.000.899
-Sin vivienda:
1° categoría: $1.211.978
2° categoría: $1.161.479
Además, percibirán el adicional de $100.000, y extras por antigüedad, tareas específicas y otros ítems, elevando el salario final por encima del básico.

Desde que el gobierno nacional encabezado por Javier Milei se negó a homologar paritarias con aumentos que no se encuadraran en sus parámetros (el año pasado el tope era de un 1% mensual, ahora aumentado a 2%), los sindicatos debieron recurrir a la utilización de bonos o sumas no remunerativas para complementar ingresos.
Además, al ser un monto horizontal, esto es, igualitario para todos los trabajadores, permite elevar los pisos mínimos salariales.
Federico Pastrana, de C-P Consultora, destacó que en su relevamiento “de 21 paritarias saltó un punto no menor: hace un año, el 50% de los acuerdos contenía algún tipo de suma fija, ahora lo hace el 80%”.

De este modo, para el economista, se genera una mayor heterogeneidad salarial, saltos discretos en los indicadores que confunden el análisis y negociaciones “con mayores distorsiones por falta de claridad en los impactos, lo cual deriva en condiciones salariales más precarias (por ej. gremios acumulan sumas fijas que llegan a representar más del 40% del salario conformado)”.
No obstante, señaló que “si bien el efecto de las sumas fijas es relevante a nivel sectorial, en el promedio por el momento, tiene un impacto muy acotado”.