El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA emitió este viernes un fuerte fallo en el marco de la lucha contra la discriminación. Según el comunicado oficial, Gianluca Prestianni fue hallado responsable de conducta discriminatoria de carácter homofóbico contra el delantero brasileño Vinícius Júnior.
El castigo rige para cualquier competencia organizada por la UEFA (Champions, Europa League o Conference League) y selecciones nacionales bajo su órbita.
Además, habrá un período de prueba: tres de esos seis partidos quedan sujetos a un período de prueba de dos años. Si el jugador no reincide, la sanción efectiva se reduce a la mitad.
También se tuvo en cuenta un crédito por cumplimiento previo. La UEFA computó como cumplido el partido de suspensión provisional que Prestianni ya se perdió durante la vuelta de los octavos de final en el Santiago Bernabéu, disputada el pasado 25 de febrero.
De esta forma, el exjugador de Vélez Sarsfield deberá cumplir de forma efectiva dos encuentros adicionales, siempre y cuando la FIFA no tome medidas más severas tras el pedido explícito del ente europeo.
Los hechos se remontan al 17 de febrero, durante el partido de ida de los dieciseisavos de final en Lisboa. Tras marcar un gol y celebrarlo cerca del banderín de córner, Vinícius fue encarado por varios jugadores del Benfica, entre ellos Prestianni.
En ese momento, el brasileño acusó al argentino de haberlo llamado “mono”, lo que provocó que el árbitro François Letexier detuviera el encuentro durante casi 10 minutos bajo el protocolo oficial contra el racismo.
La situación escaló rápidamente tras el partido. En la zona mixta, figuras como Kylian Mbappé fueron categóricas al respaldar a su compañero del Real Madrid: “Lo que he visto es muy claro, el número 25 ha dicho cinco veces a Vini 'eres un mono'. Un jugador así no merece jugar más la Champions”, sentenció el astro francés.
Un punto que llama la atención en la resolución de la UEFA es que, si bien la denuncia original del Real Madrid y Vinícius apuntaba a un insulto racista, el fallo final refiere a conducta homofóbica. Esto coincide con las declaraciones que el propio Prestianni realizó semanas atrás en una entrevista televisiva.
El volante admitió haber proferido insultos, pero negó rotundamente que fueran racistas. “Están tratando a alguien de racista, cosa que jamás fui y jamás seré. Para nosotros, argentinos, son insultos normales para sacar a alguien del partido, como 'maricón' o 'cagón'”, explicó el futbolista en su defensa, admitiendo el uso de términos que la UEFA finalmente catalogó como homofóbicos.