En una extensa entrevista en El Living de NewsDigitales, Rolando Graña aseguró que Javier Milei atraviesa una etapa de fortaleza política pese al complejo contexto económico. Según explicó, el oficialismo conserva una base electoral sólida y todavía retiene apoyo en sectores empresarios favorecidos por el nuevo esquema económico.
“El Gobierno nunca fue débil” y “siempre fue un gobierno fuerte”, remarcó Graña. Además, sostuvo que Milei cuenta con respaldo legislativo y económico: “Tenía los votos de La Libertad Avanza y los del PRO”. Para el periodista, esa base explica por qué el oficialismo continúa competitivo hacia las próximas elecciones.

No obstante, señaló que comenzaron a surgir tensiones con actores influyentes del poder económico. En ese sentido, mencionó diferencias con Techint, cuestionamientos a empresarios industriales y la persistente confrontación con el Grupo Clarín.
“Se está empezando a pelear con actores del círculo rojo”, resumió Graña. También consideró que Milei se siente más consolidado tras los últimos comicios y por eso endureció su discurso frente a sectores que antes evitaba confrontar.
“No es gratis pelearte con Aluar” ni con otros grupos de peso, advirtió.

El periodista también se refirió a las consecuencias del programa económico. Sostuvo que la caída de la actividad, los cierres de empresas y el deterioro del empleo muestran límites claros del modelo impulsado por el Gobierno.
“Lo único que saben hacer es cortar, cortar, cortar”, lanzó Graña sobre la gestión libertaria. Además, alertó por el aumento del transporte público y la reducción de servicios: “Están jugando con fuego”, sostuvo al describir el malestar creciente en sectores trabajadores.
Por último, Graña afirmó que una de las principales fortalezas de Milei sigue siendo la fragmentación opositora. Marcó divisiones internas en el peronismo y falta de liderazgo claro en otros espacios políticos.

“El Gobierno sí tiene garantizado su núcleo duro”, señaló. En ese escenario, consideró que el oficialismo mantiene posibilidades concretas de volver a imponerse, salvo que se produzca “un efecto inflacionario extranjero” o un deterioro social más profundo en los próximos meses.