27/04/2026 - Edición Nº1175

Agro

TRAS LAS LLUVIAS

Alarma por la cebolla: Miles de hectáreas quedaron bajo el agua en Villarino

27/04/2026 | Relevamiento local busca medir el impacto y canalizar ayuda a productores. Estiman 23.000 héctareas anegadas.



Las intensas lluvias registradas el 31 de marzo en el distrito de Villarino anegaron unas 23.000 hectáreas productivas y golpearon con fuerza al cultivo de cebolla, eje de la economía local, según confirmó la ingeniera agrónoma Leticia Reiser, del Ente Municipal de Producción (EMPROMUV)

El fenómeno climático, que dejó más de 100 milímetros acumulados en pocas horas y durante la noche, afectó principalmente a la zona sur del distrito, donde se concentra el área bajo riego. Allí, además de los daños directos en los cultivos, se complicaron caminos rurales y la logística de transporte.

En este contexto, el municipio, junto con organismos como INTA, SENASA y Corfo Río Colorado, puso en marcha un relevamiento para dimensionar el impacto real de las precipitaciones en los distintos sistemas productivos.

Lluvias anegaron lotes de cebolla en Villarino (Foto Inta Hilarop Ascasubi) 

“Según el relevamiento satelital tenemos unas 23.000 hectáreas anegadas, no todo es cebolla, sino que afecta a distintos sistemas productivos. También impacta en los caminos y en los camiones que no pueden llegar con alimentos”, explicó Reiser.

El dato adquiere mayor relevancia si se tiene en cuenta el peso del distrito en la cadena productiva: en 2025, Villarino produjo el 27% de la cebolla exportada por el país y año a año abastece una parte clave del mercado interno.

La cebolla, en el centro de la crisis

“Estamos trabajando en un relevamiento puntualmente de la cebolla, que se afectó bastante”, señaló la funcionaria, y detalló que el nivel de daños varía lote por lote, según múltiples factores.

Entre las variables que se analizan aparecen el estado previo del cultivo y las condiciones de manejo: “Evaluamos el curado previo, el tiempo de pila, si el cuello estaba cerrado o no —porque si está abierto entran enfermedades—, la sanidad previa del lote y cuánto tiempo estuvo la cebolla bajo la lluvia”.

También incide el tipo de cosecha. “Si fue manual, la pila es más alta y más corta; si es mecánica, es más baja y quedó más expuesta al agua. En esos casos, la cebolla fue más afectada por el tiempo de la lluvia”, precisó.

A esto se suman las características del suelo y los problemas de drenaje. “Hay lugares donde se generaron cascotes que hoy son barro y mantienen la humedad sobre la cebolla. Además, algunos desagües estaban llenos y tardaron en drenar, lo que hizo que el agua permanezca más tiempo”, agregó.

Un impacto que depende de cada lote

Desde el punto de vista técnico, la magnitud del daño no es uniforme y requiere un análisis fino. La humedad acumulada acelera la aparición de pudriciones bacterianas, aunque su avance depende de múltiples condiciones.

Factores como el grado de curado previo, el tiempo que las pilas permanecieron bajo agua, el tipo de suelo, la velocidad de oreo de los lotes y la temperatura ambiente son determinantes. En ese sentido, los pronósticos que ubican las temperaturas por debajo de los 25 grados juegan a favor, ya que evitan una proliferación más rápida de enfermedades.

En paralelo, el INTA se encuentra monitoreando la situación para evaluar la incidencia de bacteriosis en los lotes afectados, con la expectativa de ampliar la información en las próximas semanas.

La economía local afectada 

El foco en la cebolla no es casual. Se trata del principal motor económico de la localidad del sur bonaerense, con fuerte incidencia en el entramado productivo y comercial.

“La cebolla hoy es lo que más se ve afectado. Es la época de procesamiento y de venta, y es un cultivo que mueve mucho la economía local”, remarcó Reiser. Y advirtió: “De esto depende el pequeño y mediano comercio y todo el distrito”.

En Villarino, además, predomina una estructura productiva atomizada. “Hay productores grandes y pequeños, pero en general son más chicos. En un mismo campo puede haber cuatro o cinco productores”, explicó.

Relevamiento y posibles ayudas

Mientras avanzan las evaluaciones, el municipio habilitó un registro online para que los productores informen su situación y se consoliden los datos del relevamiento.

En paralelo, se articulan gestiones con el Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense en el marco de la emergencia y desastre agropecuario. “Estamos trabajando con la Provincia para que también puedan leer la realidad del momento y ver qué ayuda puede llegar”, indicó la funcionaria.

Organismos locales realizan un relevamiento conjunto 

De todos modos, evitó generar expectativas inmediatas: “Por el momento estamos evaluando el daño y tratando de que llegue alguna ayuda. No queremos dar falsas expectativas, sabemos que no estamos en una buena situación, pero vamos a hacer lo posible para acompañar al productor”.

El diagnóstico final dependerá de cómo evolucionen los lotes con el paso de los días, a medida que el agua drene y se pueda dimensionar con mayor precisión el alcance de las pérdidas.