Javier Milei volvió a cargar contra el periodismo con declaraciones de alto voltaje, al calificar a periodistas como “delincuentes” y dirigir sus críticas hacia el canal de televisión Todo Noticias, que integra el conglomerado de medios del Grupo Clarín. El episodio se inscribe en una serie de enfrentamientos que el mandatario mantiene con distintos sectores de la prensa desde el inicio de su gestión.
El primer mandatario –sin eufemismos- disparó a quemarropa: “BASURAS INMUNDAS. Geuna, Salerno, productores y autoridades de TN delincuentes. Han cometido un delito grave y deberían pagar por ello. El comportamiento de los involucrados luego de lo ocurrido muestra la malicia de los periodistas y la complicidad de las autoridades. CIAO!”, escribió el mandatario, en referencia a integrantes de la señal Todo Noticias.
BASURAS INMUNDAS
— Javier Milei (@JMilei) April 25, 2026
Geuna, Salerno, Productores y autoridades de TN delincuentes. Han cometido un delito grave y deberían pagar por ello. El comportamiento de los involucrados luego de lo ocurrido muestra la malicia de los periodistas y la complicidad de las autoridades.
CIAO! https://t.co/y7beSYjtGX
En reiteradas oportunidades, el mandatario ha cuestionado el rol de los medios, siempre con la misma virulencia. A los periodistas que no manifiestan abiertamente su adhesión a la causa libertaria, el presidente en persona los que acusa de actuar con intereses políticos o económicos –los acusa de ser “ensobrados”- y de intentar condicionar su gestión. En ese marco, llegó a sostener que una amplia mayoría de los periodistas “están contaminados” o responden a agendas ajenas al interés público.
El tuit del presidente –en tono notoriamente despectivo- se da en un contexto de creciente tensión con la prensa, marcado por decisiones oficiales que generan preocupación en el ámbito periodístico. En ese sentido, en los últimos días, hubo sobradas muestras de que la relación del gobierno con la prensa que no le rinde homenaje, está completamente rota.
En Balcarce 50 se procedió a cerrar el acceso de la prensa al edificio donde trabaja el presidente de la Nación. La decisión se conoció horas después de que la Casa Militar denunciara a la periodista Luciana Geuna, a su colega Pablo Salerno y a directivos de TN por la difusión de imágenes internas en un informe periodístico. La iniciativa, cuestionable en el marco de un gobierno democrático, le granjeó severas críticas a la gestión liberataria.
En 1979, en plena dictadura, el periodista José Ignacio López llegó a interpelar en conferencia de prensa al entonces presidente de facto Jorge Rafael Videla por la situación de los desaparecidos. La escena quedó grabada -en cinta y en la memoria colectiva- por la respuesta del dictador: "No está ni muerto, ni vivo. Está desaparecido". A pesar de la tensión del momento, López pudo cumplir con una de las principales misiones del periodismo: incomodar al poder.
A más de cuatro décadas de aquel episodio, en democracia las restricciones implementadas por el gobierno de Javier Milei revelan que los periodistas no pueden desarrollar con normalidad su tarea. El contraste entre ambos momentos es notorio.