Entre los días 14 y 15 de mayo se llevará a cabo -en la ciudad de Mar del Plata- una nueva edición de "A Todo Trigo", organizado por la Federación de Acopiadores y en donde se analizarán temas como logística, costos, márgenes, mercados y geopolítica, en un contexto de alta volatilidad.
Bajo el lema "Del rinde al negocio", el evento llega en un momento bisagra para la cadena del cereal. "Estamos frente a un shock externo de proporciones mayúsculas", remarcó Raúl Dente, director ejecutivo de la Federación de Acopiadores.
La definición remite a un fenómeno exógeno, de escala internacional, que excede ampliamente la dinámica local.
“Es un escenario atravesado por tensiones globales —con Estados Unidos, Irán e Israel como protagonistas— cuyo impacto ya se hace sentir en los mercados”, señala Dente y advierte que la intensidad y la duración de este proceso aún no están definidas, lo que vuelve prematuro cualquier diagnóstico.
El impacto ya se siente en los eslabones de la cadena. Costos de producción, logística, distribución y precios netos al productor acusan el golpe. Un ejemplo concreto: la tarifa de referencia del transporte, que había encontrado un nuevo equilibrio a mediados de febrero, volvió a ser terreno de disputa.
En ese marco de incertidumbre, A Todo Trigo propone un ámbito de debate entre los integrantes de la cadena triguera. "Aspiramos a que, para entonces, el panorama sea un poco más claro y podamos dar indicaciones concretas en un escenario más definido", señaló el dirigente de Acopiadores.
Lo que está claro es que el tema estará presente en prácticamente todos los paneles: por más que la charla sea sobre malezas o genética, la revisión de costos aparecerá inevitablemente.
Entre las novedades de esta edición se destaca la incorporación de un espacio de "Mensajes para las empresas", orientado a la gestión -manejo de activos y pasivos, financiamiento, personal, empresas de familia, sucesiones- y pensado para cualquier tipo de empresa del agro, pero con especial atención en el acopio, un negocio muy especial y profesionalizado.
"La nueva realidad exige al empresario tener en cuenta variables sustancialmente diferentes a las que existían antes", resumió Dente.