26/04/2026 - Edición Nº1174

Política

Interna al rojo vivo

Sergio “Tronco” Figliuolo, bajo la lupa: por qué se aleja de su perfil original

25/04/2026 | El exponente mediático del universo libertario quedó bajo fuego en redes tras su postura en la disputa entre Daniel Parisini y Lilia Lemoine.



En el cambiante ecosistema digital que rodea al oficialismo, las lealtades pueden alterarse en cuestión de horas. El último caso es el de Sergio Figliuolo, conocido como “Tronco”, quien pasó de ser una voz destacada en espacios como Neura a quedar en el centro de críticas por parte de usuarios afines al propio espacio libertario.

El detonante fue su postura frente al cruce entre el Gordo Dan y la diputada Lilia Lemoine. Al expresar que “entendía a ambos” y evitar definiciones más tajantes, Figliuolo generó cuestionamientos entre sectores que esperaban una posición más contundente.

A partir de allí, comenzaron a multiplicarse mensajes críticos en redes sociales, donde algunos usuarios lo acusaron de haberse convertido a “Corea del Centro”, moderando su discurso desde su llegada a la función pública. Entre los señalamientos más recurrentes aparece la idea de que su perfil actual difiere del que construyó inicialmente, cuando se presentaba como una voz disruptiva y confrontativa.

También circularon cuestionamientos vinculados a su trayectoria reciente, incluyendo su salida del proyecto mediático y su incorporación a la actividad estatal, aspectos que fueron utilizados por sus detractores para poner en duda su coherencia política. En ese marco, parte de la militancia digital interpretó su posicionamiento como un giro hacia posturas más institucionales.

Quién es Tronco Figliuolo

Antes de ser diputado, Figliuolo era una de las figuras surgidas del ecosistema digital libertario que ganó visibilidad a partir de su participación en Neura. Desde allí construyó un perfil confrontativo y alineado con la narrativa antisistema.

Con el salto a la función pública, comenzó a transitar una etapa distinta, marcada por mayores exigencias institucionales y un cambio en el tono de sus intervenciones. Ese pasaje, de comunicador disruptivo a actor de uno de los poderes del Estado, lo está pagando con una caída de su imagen ante quiénes con su voto, lo pusieron donde está hoy.

Desde que estalló el conflicto, Tronco no deja de recibir mensajes que lo tildan de "mercenario", "boludo" y lo acusan de querer "quedar bien con Dios y con el Diablo"·