26/04/2026 - Edición Nº1174

Sociedad


Odontología

Argentina: siete de cada diez chicos padecen caries y el cuidado empieza antes

26/04/2026 | Especialistas explican por qué los niños en Argentina padecen enfermedades bucodentales; qué recomiendan para iniciar la higiene de forma temprana.



Las enfermedades bucodentales afectan a miles de millones de personas a nivel mundial según los últimos reportes sanitarios internacionales. Sin embargo, la gran mayoría de estas afecciones son evitables mediante la implementación de hábitos de prevención antes de la dentición.

En Argentina, aproximadamente siete de cada diez niños sufren de caries, una enfermedad crónica de tipo infeccioso. Los profesionales de la salud destacan que la construcción de una boca sana debe comenzar mucho antes de que asome la primera pieza.  La primera consulta con el odontólogo debe realizarse obligatoriamente antes de cumplir el primer año de vida. Este contacto inicial resulta clave para detectar posibles factores de riesgo y evitar la denominada caries de la primera infancia en los menores.

Las estadísticas locales indican que una gran proporción de la población solo acude al consultorio ante cuadros de dolor. Se estima que cuatro de cada diez argentinos visitan al dentista apenas una vez al año o incluso con menos frecuencia. En cuanto el primer diente aparece, es necesario iniciar el cepillado con un elemento pequeño de cerdas suaves. La utilización de pasta dental con flúor está recomendada desde el comienzo, siempre ajustando las cantidades mínimas según la edad del niño.

Para los menores de tres años se sugiere una dosis similar a un grano de arroz sobre el cepillo. Una vez superada esa edad y hasta los seis años, la medida de pasta debe ser equivalente al tamaño de una pequeña arveja.  Resulta fundamental que un adulto supervise la higiene al menos dos veces por día para garantizar la efectividad. Además, se debe evitar que los niños duerman con mamaderas azucaradas o que se utilicen sustancias dulces para untar el chupete.

La salud bucal debe entenderse como una construcción diaria y no simplemente como una respuesta ante una urgencia médica. Pequeñas acciones preventivas realizadas hoy permiten evitar tratamientos odontológicos complejos y costosos durante la etapa de la adultez.