26/04/2026 - Edición Nº1174

Internacionales

Bajo investigación

Cole Tomas Allen, acusado del ataque a Donald Trump, habría realizado aportes a la campaña de Kamala Harris

26/04/2026 | Circulan versiones sobre presuntas donaciones políticas atribuidas al hombre detenido tras el tiroteo en Washington a la campaña excompañera de Joe Biden.



Mientras el FBI avanza con la investigación sobre el ataque armado que obligó a evacuar de urgencia a Donald Trump durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca, en redes sociales y sectores políticos estadounidenses comenzaron a difundirse versiones sobre posibles antecedentes políticos del principal sospechoso detenido tras el episodio.

Las publicaciones apuntan contra Cole Tomas Allen, el hombre identificado por distintos medios como el presunto atacante detenido en Washington. Según esas versiones, Allen habría realizado una donación de 25 dólares en octubre de 2024 a través de la plataforma ActBlue destinada a la campaña “Harris for President”.

La información no fue confirmada oficialmente

Hasta el momento, ninguna agencia federal ni organismo oficial confirmó públicamente esa información. Tampoco existen registros verificados difundidos por las autoridades que permitan corroborar de manera concluyente que la supuesta donación pertenezca efectivamente al sospechoso detenido tras el ataque.

Especialistas en financiamiento político en Estados Unidos advierten además que las bases de datos de aportes electorales pueden contener homónimos o registros difíciles de validar sin documentación adicional.

Por ese motivo, distintos analistas remarcan que atribuir automáticamente una afiliación política al sospechoso a partir de publicaciones virales podría resultar apresurado y potencialmente engañoso.

El riesgo de la desinformación tras ataques políticos

El episodio volvió a mostrar cómo los grandes hechos de violencia política en Estados Unidos suelen ir acompañados por una rápida expansión de teorías, acusaciones cruzadas y versiones no verificadas en redes sociales.

En cuestión de horas, plataformas digitales se llenaron de especulaciones sobre el perfil ideológico del atacante, posibles motivaciones políticas y supuestos antecedentes personales.

Expertos en extremismo digital vienen advirtiendo desde hace años que este tipo de episodios generan escenarios propicios para campañas de desinformación y operaciones políticas impulsadas desde distintos sectores ideológicos.

La investigación sigue abierta

Mientras tanto, el FBI continúa analizando antecedentes, actividad digital y comunicaciones recientes del sospechoso para determinar cuál habría sido el móvil del ataque y si existió algún tipo de planificación previa.

Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no confirmaron públicamente vínculos concretos entre el detenido y organizaciones políticas o grupos extremistas.

El ataque, que ocurrió durante uno de los eventos políticos y mediáticos más importantes de Washington, volvió a encender las alarmas sobre la violencia política y el creciente clima de polarización interna en Estados Unidos.