El Consejo Superior de Deportes (CSD) de España otorgó finalmente la aprobación oficial para que Lionel Messi adquiera el 85,05% de las acciones del club Cornellà, club que actualmente compite en la tercera división del fútbol español.
Sin embargo, debido a la normativa vigente, el rosarino no podrá jugar con la camiseta verde sobre el césped. Tras presentar la solicitud formal el pasado lunes, el CSD dio luz verde al movimiento apenas tres días después, validando la capacidad administrativa y financiera de Messi para tomar el control de la entidad del Baix Llobregat.
Con esta adquisición, el delantero del Inter Miami se convierte en el accionista mayoritario, obteniendo el mando absoluto sobre el proyecto deportivo y la gestión institucional del club.
Según establece la Ley del Deporte, tras este aval gubernamental se abre un plazo de tres meses (hasta el 23 de julio) para completar los trámites burocráticos finales. Este periodo marca el inicio de una nueva era para el Cornellà, que pasará a estar bajo la órbita directa de la estructura profesional del "10".
A pesar del entusiasmo que genera la llegada de Messi al fútbol español como empresario, el reglamento es tajante respecto a su rol como futbolista.
La conocida como "Ley anti-Piqué" -una enmienda reforzada tras la polémica por los negocios de Gerard Piqué con la Supercopa en Arabia Saudí- prohíbe que un deportista en activo mantenga intereses económicos directos o indirectos en competiciones en las que participa o pueda influir.

Esta normativa busca garantizar la integridad y transparencia de la competición, evitando conflictos de intereses donde un propietario pueda ser, al mismo tiempo, juez y parte dentro del campo de juego. Los puntos clave de esta restricción para Messi son:
Sin embargo, existe un limbo legal durante el proceso de transición. En el periodo de tres meses que restan para formalizar la compra (hasta el 23 de julio), Messi se encuentra técnicamente en una "zona gris".
En un plano puramente teórico, si el astro argentino decidiera rescindir su contrato con el Inter Miami durante este lapso, podría haber disputado algún encuentro con el Cornellà antes de ser nombrado propietario formal.
Sin embargo, una vez consumado el proceso de adquisición ante el CSD, su rol quedará limitado exclusivamente a la gestión estratégica. El futuro de Messi en el club catalán estará vinculado a su rol como empresario, enfocándose en la construcción institucional y la proyección de jóvenes futbolistas, dejando atrás cualquier posibilidad de volver a competir oficialmente en el fútbol español como jugador.
Este movimiento de Messi ocurre en un contexto de reformas profundas en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Bajo la dirección de Rafael Louzán, el organismo aprobó con un 92% de apoyo medidas que prohíben relaciones comerciales de dudosa ética entre deportistas y competiciones oficiales, buscando distanciarse de etapas anteriores marcadas por acuerdos polémicos.