El Gobierno nacional aprovechó el impacto mediático de la exhibición de Franco Colapinto en Palermo para volver a instalar un objetivo con fuerte carga política: el regreso de la Fórmula 1 a la Argentina. Pero más allá del espectáculo, el eje del mensaje estuvo puesto en las definiciones de Daniel Scioli, quien utilizó el evento como plataforma para reforzar el discurso oficial sobre inversiones y clima económico.
"Franco Colapinto se lanzó con esta histórica exhibición con el gran objetivo de que la Fórmula 1 vuelva a la Argentina", afirmó Scioli, alineando la figura del joven piloto con una estrategia más amplia del Gobierno. El funcionario buscó asociar el espectáculo del popular piloto con la búsqueda del Poder Ejecutivo, enfocada en el retorno de la máxima categoría del deporte del volante a nuestro país.
Franco Colapinto se lanzó con esta histórica exhibición, con el gran objetivo de que la Fórmula 1 vuelva a la Argentina. Hoy se dan todas las condiciones necesarias: estabilidad y seguridad, conectividad aérea y un marco de políticas que, bajo el liderazgo del presidente @jMilei,… pic.twitter.com/P7ggxwOKuH
— Daniel Scioli 🇦🇷 (@danielscioli) April 26, 2026
Para que eso sea posible, Scioli hizo hincapié en la necesidad previa de crear un escenario de condiciones favorables que la Argentina sea un destino atractivo para un evento de escala global. "estabilidad y seguridad, conectividad aérea y un marco de políticas que, bajo el liderazgo del presidente Javier Milei, busca fomentar las inversiones privadas tanto nacionales como extranjeras", enumeró, dejando en claro que la apuesta oficial pasa por el financiamiento privado como motor central.

El exgobernador bonaerense también remarcó que las gestiones vienen de arrastre y que el tema ya había sido planteado en ámbitos internacionales, en particular durante el Gran Premio de São Paulo 2024, donde mantuvo contactos con autoridades de la categoría. En ese punto, buscó mostrar continuidad y avances concretos: "Celebro que estemos cada vez más cerca de que esto se concrete en el autódromo Oscar y Juan Gálvez de la Ciudad de Buenos Aires".
La Fórmula 1 tiene una larga y significativa historia en la Argentina. La primera carrera se disputó en 1953 en el Autódromo de Buenos Aires —hoy Autódromo Oscar y Juan Gálvez— y rápidamente se convirtió en una plaza clave del calendario. El país fue sede de la categoría en forma no correlativa, en distintas etapas (1953-1958, 1960, 1972-1975, 1977-1981 y 1995-1998)
El mayor exponente criollo de esta disciplina fue Juan Manuel Fangio, quíntuple campeón mundial y figura dominante en los años 50. Décadas más tarde se destacó Carlos “Lole” Reutemann, quien compitió entre los años 70 y principios de los 80, quedando a las puertas del título mundial en 1981.Tras el retiro del santafesino, la presencia argentina en la Fórmula 1 se volvió esporádica. Sin embargo, estuvieron Oscar Larrauri, en los 80, Esteban Tuero, a fines de los 90, y Gastón Mazzacane, a principios de los 2000, tuvieron participaciones breves y sin resultados destacados.