La política israelí atraviesa una nueva etapa de tensión y reconfiguración. En medio del desgaste del gobierno de Benjamin Netanyahu por la guerra en Gaza, las críticas internas y las causas judiciales que enfrenta el primer ministro, dos históricos dirigentes opositores decidieron unir fuerzas para disputar el poder.
Los ex primeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid anunciaron la creación de una nueva alianza electoral llamada “Together” (“Juntos”), una coalición que buscará desplazar a Benjamin Netanyahu del gobierno israelí en las próximas elecciones legislativas.
El acuerdo representa uno de los movimientos políticos más importantes en Israel desde la formación del gobierno opositor que en 2021 logró sacar temporalmente del poder al líder del Likud tras más de una década de hegemonía política.

Naftali Bennett, de 54 años, es un empresario tecnológico y dirigente identificado históricamente con la derecha nacionalista israelí. Antes de llegar al poder, fue un cercano aliado político de Netanyahu y ocupó distintos cargos ministeriales vinculados a defensa, educación y economía.
Bennett construyó buena parte de su carrera política apoyándose en sectores conservadores y religiosos, además de mantener posiciones firmes en materia de seguridad y sobre los asentamientos israelíes en Cisjordania.
Sin embargo, en 2021 protagonizó una ruptura histórica con Netanyahu al integrar una amplia coalición opositora formada por partidos de derecha, centro, izquierda e incluso una fuerza árabe israelí.
Ese acuerdo lo convirtió en primer ministro entre 2021 y 2022 bajo un sistema de rotación pactado con Lapid.
Durante su gestión intentó proyectar una imagen pragmática y enfocada en reducir la crisis política permanente que atravesaba Israel tras años de elecciones repetidas y bloqueos parlamentarios.
Tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, Bennett volvió al centro del debate político con fuertes cuestionamientos hacia Netanyahu por las fallas de seguridad previas al atentado.

Yair Lapid, de 62 años, llegó a la política después de desarrollar una extensa carrera como periodista, escritor y conductor televisivo.
Fundó el partido centrista Yesh Atid (“Hay Futuro”), desde donde construyó un perfil basado en la defensa de las instituciones democráticas, la clase media secular y una postura moderada frente a los conflictos internos israelíes.
Lapid se transformó en uno de los principales líderes opositores a Netanyahu y tuvo un papel clave en la construcción de alianzas parlamentarias para intentar desplazar al líder del Likud.
En 2022 asumió como primer ministro interino tras la salida de Bennett y gobernó hasta el regreso de Netanyahu al poder.
También fue una de las voces más activas contra la polémica reforma judicial impulsada por el actual gobierno israelí, una iniciativa que provocó masivas protestas y una fuerte crisis institucional en el país.

La creación de “Together” busca resolver uno de los principales problemas históricos de la oposición israelí: la fragmentación interna.
En elecciones anteriores, la división entre partidos opositores terminó favoreciendo a Netanyahu, que logró mantenerse en el poder gracias a alianzas con partidos ultraderechistas y sectores religiosos.
Ahora, Bennett y Lapid intentan construir un frente político más amplio capaz de captar votos tanto del centro como de sectores moderados de derecha desencantados con el actual gobierno.
El lanzamiento de la alianza ocurre además en un contexto especialmente delicado para Netanyahu. El primer ministro enfrenta críticas por la gestión de la guerra, una caída en los índices de popularidad y un proceso judicial por corrupción que sigue profundizando la polarización política israelí.
Incluso en las últimas semanas volvió a crecer la controversia alrededor de un posible indulto presidencial vinculado a sus causas judiciales, una discusión que reabrió el debate sobre la independencia institucional y el peso del poder político sobre la justicia israelí.
La próxima elección israelí aparece atravesada por la guerra, la seguridad y el futuro liderazgo del país.
Durante años, Netanyahu logró construir su imagen alrededor de la idea de estabilidad y experiencia en temas de defensa. Sin embargo, tras los ataques de 2023 y el desgaste acumulado por la crisis política interna, parte de la oposición cree que existe una oportunidad real para desplazarlo.
En ese escenario, la alianza entre Bennett y Lapid busca presentarse como una alternativa capaz de unir distintos sectores políticos bajo un objetivo común: poner fin a uno de los ciclos de poder más largos y controvertidos de la historia reciente de Israel.