En su paso por El Living de NewsDigitales, Javier Gómez, director y creador del Centro de Interpretación Astronómica de Sierra de la Ventana (CIASIVE), inaugurado en 2023 -el único planetario privado de la provincia de Buenos Aires-, compartió su recorrido personal, el desarrollo del proyecto y su rol como divulgador de la ciencia astronómica en un contexto donde, según advierte, “falta muchísimo” en términos educativos.

Gómez se define como un puente entre el conocimiento científico y el público general. En ese sentido, sostuvo que su tarea no es sencilla, ya que “más del 90% de las personas, si bien se interesan por la astronomía, no saben nada, no entienden nada”, y remarcó que, pese al avance de las redes sociales, la información no siempre alcanza o se asimila de manera profunda.
Uno de los ejes centrales de su mirada crítica apunta al sistema educativo. Según explicó, la enseñanza de la astronomía en las escuelas es muy limitada: “Hoy por hoy, en la escuela creo que en quinto grado hacen una maqueta del sistema solar y nada más”. Frente a esto, subrayó que existe “un mundo” de conocimientos que no se están transmitiendo y que generan una desconexión temprana con la ciencia.
Su vínculo con la astronomía comenzó en la infancia, casi de manera fortuita. Recordó que a los 10 años, mientras trabajaba durante sus vacaciones escolares en un bazar del barrio de La Boca, recibió como regalo un telescopio. “Ahí empecé con la astronomía”, relató, y evocó aquellas primeras experiencias observando el cielo junto a amigos del barrio. Desde entonces, su formación fue mayormente autodidacta, complementada con cursos, visitas a instituciones y una fuerte curiosidad personal.
Con el paso del tiempo, Gómez combinó su interés por la naturaleza con la divulgación, iniciándose como guía en actividades nocturnas y experiencias al aire libre. Ese camino derivó, años más tarde, en la creación de su propio planetario. El proyecto tomó forma en 2023, cuando decidió reconvertir un espacio inicialmente pensado como salón de eventos. “Me vino el impulso, y dije ‘voy a hacer el planetario’”, contó.
El resultado es un espacio interactivo e inmersivo que combina ciencia, tecnología y experiencia sensorial. El recorrido incluye salas con pantallas táctiles, estaciones dedicadas a temas como la formación de estrellas o la química del espacio, sectores lúdicos y una propuesta inclusiva. El punto culminante es una sala de cine 5D que, según describió, ofrece “una experiencia inmersiva pura”, pensada para involucrar todos los sentidos del visitante.
Más allá de la infraestructura, Gómez enfatiza el valor de la divulgación como misión personal. “Todos estamos acá para algo. El que tiene conocimiento, tiene que divulgarlo”, afirmó. En esa línea, busca desmitificar conceptos erróneos y combatir la desinformación que circula, especialmente en redes sociales, donde abundan teorías sin sustento científico.

En otra parte de la entrevista, Gómez destacó el impacto que genera en el público más joven. Según relató, muchos docentes se sorprenden al ver cómo estudiantes que suelen dispersarse en clase logran concentrarse durante las experiencias en el planetario. Para Gómez, esto demuestra que el interés está latente, pero necesita ser estimulado de manera adecuada.
Gómez también se refirió a su participación como referente de astroturismo en la provincia cuando participó en la última edición de la Feria Internacional de Turismo (FIT). “Se revolucionó el stand de la provincia de Buenos Aires por la actividad que era diferente a todas las demás”. Y aprovechó para destacar el potencial del territorio: “La provincia de Buenos Aires es un país adentro de otro país”.
Sobre Sierra de la Ventana, donde se ubica el planetario, fue contundente: “Tenemos el mejor cielo observable de la provincia”. Y detalló las condiciones: “Clima seco de montaña, poca polución, altura, punto de rocío bajo… esas características son claves para la observación”. En ese sentido, describió la experiencia: “Vemos el perfil de la Vía Láctea como si se te cayera en la cabeza”.
Además, reveló que trabaja para lograr una certificación internacional: “Estoy en contacto con gente de Canarias para certificar el cielo como destino Starlight”. Y explicó: “Son lugares que la gente busca por la claridad y la calidad del cielo profundo”. Dentro de las atracciones del planetario, destacó una pieza única: “Tengo un pedazo de la Luna con certificación real, no es un cuento”, señaló entre risas. Sobre ese material, detalló: “Es regolito lunar, una mezcla de minerales como silicio y feldespatos. Cuando lo ves es blanco, como un talco”.

En relación con el impacto en el público, señaló: “Todos pasan por ahí, desde jardín hasta adultos. Es un punto obligado”. Y valoró las repercusiones: “Mucha gente después se compra su primer telescopio, me escriben, me preguntan, eso es muy gratificante”.
Recordando sus inicios en el astroturismo, contó: “Arranqué con una experiencia llamada Astrotravesía. Llevaba a la gente en una 4x4 por la sierra de noche”. Y describió: “Parábamos, armaba el telescopio, cafecito, alfajor, y empezábamos a mirar el cielo”.
Sobre la experiencia de observación, reflexionó: “Un telescopio es una máquina del tiempo, lo que ves es pasado”. Y ejemplificó: “La Luna está a un segundo de delay, el Sol a ocho minutos, y así todo lo que vemos”.

Gómez también compartió momentos emotivos vividos durante las excursiones: “He visto gente llorar al ver la Luna por primera vez o al ver una estrella fugaz. Son experiencias “No me va a alcanzar la vida, pero quiero dejar toda la semilla que pueda”, sostuvo, convencido de que la astronomía no solo es una ciencia exacta, sino también una herramienta poderosa para despertar vocaciones y ampliar la mirada sobre el universo.acceso a esto”muy fuertes”. Y agregó: “La gente necesita creer en algo, y si yo fui el nexo para eso, ya está”.
En cuanto a su presente, afirmó: “Hoy me siento capacitado para hacer esto, el planetario es un medio para sembrar”. Y aclaró: “No vivo del planetario, lo hago como una misión”.
Finalmente, expresó uno de sus principales objetivos: “Me gustaría que un grado por mes pueda venir gratis, hay muchas escuelas que no pueden por una cuestión económica”. Y concluyó: “Necesito un sponsor para poder lograrlo, quiero que más chicos tengan acceso a todo ésto".